EN LO ALTO de las escalinatas, el público simula una gran avalancha lista para el ataque. Y sin espacio para el clásico alfiler, la lucha primordial es buscar el lugar estratégico para disfrutar la noche.
El espectáculo embruja. Tanto, que es difícil no volver. Eso le ocurre a dos señores que, por lo que escuchamos, no faltan a ninguna de las presentaciones. Cerca de ellas, una vendedora les prepara carnes y chorizos barnizados con una aromática salsa barbacoa.
El escenario brilla. Rojo y naranja son los tonos que destellan los enormes papos que lo adornan. Mientras tanto, los sonidos de afinación de la caja, el violín y el acordeón, llegan al público como aviso de que la presentación está por empezar.
Encuentro el rinconcito ideal, atrás, tanto que quedo al lado del sonidista. Cerca está una pareja de esposos y su pequeña niña. Los rasgos extranjeros en aquella familia son notables, pero para nuestra sorpresa, la madre, Esther, es panameña, radicada en Virginia, Estados Unidos, desde hace 16 años.
Es la primera vez, en todo ese tiempo, que ella y su esposo Sccott, acompañados por Helen, su hija de tan sólo dos años, visitan Panamá luego de la invasión norteamericana. "Ahora el Canal es suyo", comenta el esposo con un marcado acento.
Es así como admirados por la notable evolución del país, la pareja queda hipnotizada ante las danzas de los Diablos Espejos y el baile de la "Tumba Caña", entre otros, del Conjunto Proyecciones Folclóricas de la ACP, quienes dan inicio al espectáculo.
La primera presentación artística conquista el escenario. Cincuenta y tres años en el ámbito musical; ganador del Primer Concurso Gelo Córdoba (1959) y merecedor de la medalla de oro de Campeón de Campeones del Acordeón (2006), son algunas de las referencias con las que Ceferino Nieto, acompañado de su hermana Esther Nieto y su conjunto, interpretan algunos de sus inolvidables temas, entre ellos "Adonay".
"Hemos venido por cuatro días; he visto de todo un poco, pero esta noche me ha recordado a mis padres", me comenta Esther, como quien conversa con una íntima amiga.
Para sorpresa de los presentes, "El Cholo" Durán también es de las figuras en la tarima. "Tengo 55 años y es la primera vez que estoy en este territorio desde que es nuestro; gracias a Dios y a Omar Torrijos", dice el cinco veces campeón mundial de boxeo, a la vez que recuerda cuando de niño robaba mangos en la Zona del Canal.
Y es precisamente el "Mano de Piedra" quien presenta a "El Romántico del Acordeón", Yin Carrizo y su conjunto "Viva Panamá". Todos corean sus grandes éxitos como "Lucy", "Julia" y "Viva Panamá".
Una noche folclórica de verano, no podemos denominarla de otra manera. Encuentros, anécdotas y recuerdos latentes son evocados en una velada en donde la música autóctona es la protagonista.
Noche de estrellas y folclore
Los fanáticos del buen espectáculo se han quedado prendados por completo a esta propuesta que les ha hecho la Autoridad del Canal de Panamá.