A última hora todo cambió. La noche llena de glamour, donaire y alegría que se tenía prevista en la “Noche de Reinas” declinó.
La nostalgia invadió al mundo de la moda panameña ante el fallecimiento de uno de sus representantes más reconocidos en el ámbito nacional, Guillermo Bobbio, quien murió a causa de una trombosis, el pasado lunes.
Pero, ante tan lamentable pérdida, el espectáculo de moda se realizó con toda la creatividad y nivel de profesionalismo que caracterizaba a los eventos de moda realizados por Guillermo.
El desfile abrió con la presentación de la colección de Jurandir de Oliveira, quien con su color básico, el blanco, vistió a las once aspirantes a la corona de “Señorita Panamá”, que al son de una música angelical hicieron su primera presentación pública en esta pasarela.
El amante de los escotes y de las texturas suaves, el diseñador Jaime Luna, resaltando lo sutil del color rosado, plasmado en telas brillantes, deslumbró con sus diseños, modelados por las once chicas.
La noche no se limitó a mostrar a once jóvenes representantes de la belleza nacional, sino que brindó la oportunidad de ver nuevamente a las caras que alguna vez se deslumbraron como reinas de bellezas.
La pasarela de reinas inició con la presentación de reinas de carnaval, bancarias, participantes en concursos de belleza en nuestro país, entre otras. Liza Hernández, Ana Pérez, Zaida Batista y Milena Saldaña, fueron algunas de las chicas que impactaron con los diseños de Federico Visuetti, quien abrió este desfile de reinas.
Los buhoneros del paso elevado de la CSS optaron por no hablar sobre el particular, ya que temen que las autoridades los remuevan del espacio que ocupan.
"Ya anteriormente han venido de otros medios y en vez de ayudarnos, lo que hicieron fue perjudicarnos; así que ahora no vamos a hablar", manifestó uno de los vendedores.
Una fuente de la CSS informó a El Panamá América que el problema no le compete a la institución, pues se encuentra fuera de los linderos de la Caja.
Por su parte, el director de Legal y Justicia de la Alcaldía de Panamá, Juan García, informó que para que se pueda ejecutar una acción de esta índole, primero se debe elevar una petición al Municipio, en este caso la solicitud debe solicitarla la CSS y la Universidad de Panamá.
García explicó que una vez se formule la solicitud, los corregidores junto con la Policía deberán efectuar una inspección para determinar si los pequeños comerciantes tienen permisos y si afectan el paso de los transeúntes.
Agregó que de corroborarse las irregularidades, el Municipio actuaría de oficio, tal como ocurrió en el Centro Comercial El Dorado.
Información emanada del Municipio destaca que recientemente la Procuraduría de la Administración manifestó que los desalojos que se ejecutan en la capital por órdenes de los juzgados, autoridades judiciales y administrativas competentes, deben ejecutarse al término de la distancia, de lo contrario la administración alcaldicia puede ser demandada civil o penalmente.
Cabe señalar que esta práctica se ha tornado común en muchos puentes, tanto peatonales, como vehiculares, tal como ocurre en el paso sobre el río Chagres, en ruta hacia la provincia de Colón, donde desde hace un tiempo varios panameños se han colocado en el lugar, ofreciendo diversos productos.