Acordeones que volaban por los aires, llantos y hasta oscuridad momentánea, fueron la tónica en la segunda gala de Cuna de acordeones.
En esta oportunidad, le tocó despedirse al primer sentenciado, Ricardo Serrano, representante de Panamá Este, a quien las llamadas no lograron salvar, a diferencia del santiagueño Jaime Saldaña, quien se mantuvo, aunque la racha no duró mucho, pues fue sentenciado nuevamente junto al capitalino, Gustavo Tejada, para esta semana.
Se fue la luz.
Prácticamente iniciando el programa, la oscuridad se apoderó del coliseo Atlas, por desperfectos en la planta eléctrica, lo que angustió al equipo de producción encabezado por Juan Carlos Barreiro ,quien se disculpó ante el público por el desperfecto que duró unos 15 minutos.
La noche siguió y mientras los participantes pasaban por la aprobación del jurado, éstos últimos aseguraron que la calidad de los chicos fue aceptable, tanto así, que cuatro participantes obtuvieron igual puntaje, salvándose de pasar a la línea del Mogollón el chorrerano Edisson Moreno, quien con una interpretación impecable logró por segunda vez, el título del mas "cachimbón", seguido del tableño Heráclides Amaya.
Yeiny se molestó.
La que no disimuló su molestia por su pase a la línea del Mogollón fue la bocatoreña, Yeiny Santamaría, quien aseguró que la pieza que le tocó interpretar, ejecutada por Nenito Vargas, no era de concurso. "Yo se le dije a la producción, que la música de Nenito no sirve para concurso, porque no permite desarrollar, por no tener mucho contenido para desarrollar", dijo la única dama del concurso.
La próxima Gala se realizará en La Tablas y se espera que la calidad del espectáculo siga en aumento, donde no harán falta lágrimas y sobre todo, concursantes molestos.