Dejando atrás las dificultades y un futuro incierto, Ali decide cambiar por la capital del entretenimiento: Los Ángeles, donde casualmente se tropieza con la Sala Burlesque, un majestuoso teatro en apuros que alberga una inspirada revista musical. Allí conoce a Tess, la glamurosa y sincera dueña del club, quien regenta y convierte a las chicas en estrellas, a quien convence para que le dé trabajo como camarera sirviendo cocteles.
Muy pronto Ali, una esponja con los ojos bien abiertos, queda absorbida por los cautivantes números del Burlesque.
Los extravagantes trajes y la valiente coreografía atraparán a la ingenua joven.