Variedades

¿Nos insensibiliza la ciudad?


El aumento progresivo de la población de Edad Avanzada, gracias a que la expectativa de vida también se ha incrementado por los avances de la Medicina y la tecnología, obliga a pensar en la necesidad de más personas que se dediquen a cuidar de la gente de III Edad.
Y es importante saber que esto no se puede improvisar, porque de la noche a la mañana gente que no está preparada para atender las necesidades especiales de las adultas y los adultos mayores se encuentra con que tienen que hacer frente a este nuevo rol para el que no está preparada.
A raíz de esta falta de capacitación y concienciación de que es responsabilidad de cada familia, con el apoyo del gobierno, hacerse cargo de ofrecer a sus adultos/as mayores una vida digna, ocurre que es común ver personas de la III Edad abandonadas a su suerte.
Lo curioso de esto es que precisamente este problema del abandono y maltrato de las personas de edad avanzada por parte de sus familiares más jóvenes ocurre en la capital entre gente que se supone más "civilizada" y con un nivel educativo más elevado. Las pregunta que nos vienen a la mente entonces es: ¿es que las presiones diarias en la urbe y esa carrera frenética contra el reloj hacen más insensibles a las personas?, o más bien sucede que el apego al materialismo y la disgregación familiar son el pago que hay que pagar por vivir en las metrópolis?
Sea cual fuere la razón de esta negligencia hacia abuelos, padres, abuelas, madres y otros familiares que están en sus años dorados, exige medidas que conduzcan a una reivindicación en este actuar negativo e injusto.


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51424
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América