Variedades

Nos vamos de visita


Hoy día, aunque se siguen haciendo de vez en cuando, la mayoría de las veces no tienen ningún tipo de formalidad.
Algunos recordarán cómo se arreglaban nuestros padres para acudir a visitar a los Osorio, o como mamá arreglaba la casa y dirigía la cocina, porque vendría de visita la tía Chelita o los señores Quesada.
La visita era una costumbre de gran importancia en nuestra sociedad. El tiempo ha pasado, y las nuevas costumbres, así como la gran oferta de ocio que existe en la actualidad, le quitaron en gran medida la importancia a esta vieja y sana costumbre de hacer y recibir visitas. Esto no significa que si usted recibe alguna la puede atender en bata o en pijamas; por supuesto que debe cuidar los detalles de su aspecto personal, y aunque no se vista de gala, sí debe hacerlo de una manera adecuada.
Cuando suene el timbre anunciando que llegó su visita, hay detalles que debe usted conocer para que ésta se sienta bien recibida:
  • No haga esperar a la gente en la puerta, y menos observándolos en la mirilla. Puede usarla para echar un vistazo por razones de seguridad, pero no es correcto que haga una radiografía por largo rato, para ver cómo está vestida, con quién viene, etc. Tenga en cuenta que de acuerdo a la luz, se puede notar su presencia.

  • Tenga todo preparado para que no haga esperar cuando tocan mientras quita cosas de la mesa, acomoda los adornos o se retoca el maquillaje.

  • Una vez abierta la puerta, no se detenga a conversar en ella. Hágalos pasar y cierre. Evite que el más pequeño de la familia abra y avise a gritos que llegó la visita.

  • De acuerdo a la confianza que se tenga y si es la primera visita, puede enseñarles la casa, pero por regla general nunca se enseñan ni la cocina ni los baños.

  • Si tiene servicio doméstico, este será el encargado de servir, pero nunca deben preguntar si desean tomar algo; esto le corresponde a los anfitriones de la casa.


No debe abandonar la visita y dejarlos solos durante un espacio de tiempo, por corto que sea
Si le traen un detalle, hay que agradecerlo, y sobre todo, hágalos sentirse como si estuvieran en su casa.
Tenemos dos lugares principales donde recibir:
Son aquellas ocasiones especiales en que congregamos a un grupo de amigos y personas cercanas a nosotros. Las exigencias aquí suelen ser mayores a la hora de la organización ya que tendremos que encargarnos del menú, los vinos, la decoración, los aperitivos, etc.
Ocasiones en que por el número de invitados o por el tipo de acto, no podemos o queremos hacerlo en casa. En este caso, las tareas del anfitrión se centran en la atención exclusiva de los invitados, ya que el resto será simplemente dos pasos: elegir y pagar.


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155987
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América