"Estaba con mi marido en la cama y de repente vemos al niño con la puerta abierta mirándonos, no sabíamos cuánto tiempo estuvo ahí viéndonos. ¿Hablamos con él o simplemente lo dejamos pasar?", comentó María entre su grupo de amigas, tras una pequeña situación. La forma en que ella lo contaba era como si fuera embararazoso o algo de lo que tenía que sentirse mal. Aunque afloren sentimientos de vergüenza y desconcierto, es el momento de guardar la calma y conversar. "Lo peor que se puede hacer es gritar, escandalizarse o hacer sentir culpable al niño por lo que pasó, cuando a lo mejor son los padres los que olvidan mantener su privacidad", explica la psicóloga Camila Patiño.
Lo más recomendable por psicólogos es hablar con el niño, las dos cosas que NO DEBES hacer son: no sobredimensionar lo ocurrido y no actuar como si estuviera pasando algo extraño o anormal, así que no le transmite esto como un tema tabú. Las explicaciones y cuánto se profundice el tema va a depender de la edad del niño, lo primordial es hacerle saber que es un acto natural entre dos personas y que a su vez es íntimo.

Si tu niño es pequeño es importante que lo abordes con tranquilidad y le preguntes qué vio, dependiendo de lo que te diga, le vas explicando. Porque en muchos casos no comprenden y piensan que es un acto de violencia. Ahora bien, si el niño percibe una reacción violenta o agresiva, a futuro tendrá una mirada negativa de la sexualidad. El niño debe entender lo sucedido.
En un futuro este niño podría presentar trastornos como terrores nocturnos: enuresis (micciones incontroladas) o encopresis (incontinencia a la materia fecal), agresividad, problemas de aprendizaje o alteraciones en el estado de ánimo.
La psicóloga Luz Elena de la Rosa Puello, experta en psicoterapia de pareja y trastornos psicoafectivos comentó del tema:
Claves
Para padres:
Toma algunas medidas para prevenir, instala una cerradura en la puerta del dormitorio, anima a los niños a llamar antes de entrar, poner música suave para que no se oiga todo en la casa, programa “tiempo para papá y mamá”, así tu hijo sabe que no debe molestarlos.
Pero no mantengan toda la privacidad a puertas cerradas. "Sean afectivos, pero no sexuales enfrente de ellos” Levkoff. "Los niños deben saber qué es el amor y la intimidad física, y que ustedes son los ejemplos para ellos. Así que besa, abraza y agárrate de la manos con tu pareja”.
¿Cómo hablarles según la edad?
1. Niños de primaria: Los niños de esta edad tienen curiosidad sobre el sexo, pero al mismo tiempo, por lo general quieren alejarse de la materia. "Siempre sigue la conversión de acuerdo cómo se sienta tu hijo", sugiere la terapeuta Jennifer Naparstek Klein. "Si se ponen muy incómodos con la charla, guárdalo para más tarde".
2. Preadolescentes: A esta edad, muchos niños saben lo que está pasando e incluso hacen ruidos de asco al hablar del tema. Sin embargo, es un buen momento para que su hijo sepa que el sexo es una actividad privada, agradable, que tiene lugar en las relaciones adultas, según la terapeuta Margie Nichols.
3. Adolescentes: "Los chicos más grandes encuentran, a veces, divertido cuando se enteran de que sus padres están teniendo sexo. Pero cuando lo enfrentan se incomodan y hasta les causa ansiedad, según Klein.
"Los adolescentes pueden manejar mejor la idea de sus padres como seres sexuales, pero que en realidad no necesitan ver que pregunte a cualquier adolescente”.
En estos tiempos, no solo hay preocuparse por que los chicos sepan cómo manejar la intimidad, sino si ven pornografía, conocen de juguetes sexuales o si llegan a ver a algún adulto masturbándose.