El fomento del deporte, las colonias infantiles que sirven de albergues a gran cantidad de niños en vacaciones, el Centro de Chapala, el Hospital del Niño, el Programa de Prevención de la Ceguera, el de Fono audiometría, el de Prevención de la Diabetes y el Comité de Oportunidades para la Juventud, son testimonios de una labor solidaria y desinteresada a favor de la comunidad.
Igualmente lo es el aporte del leonismo en la promoción de los valores éticos y morales y su aporte a hogares de adultos/as mayores, así como donaciones oportunas que llenan una carencia, alegran un corazón y mantienen floreciente la semilla de la esperanza.
Pablo Neruda es su poeta favorito. Le gusta la música clásica, romántica y disfruta de los tríos.
“Yo soy tranquila, vivo en paz, no odio a nadie”, nos dice Dona Onelia, quien nos cuenta que tiene 53 años de casada con su esposo, Don Rogelio Solanilla Tejeira.
“Y en esos 53 años he tenido preocupaciones, pero jamás hemos tenido un disgusto o una discusión por nada. Nos llevamos bien, pero yo jamás le he preguntado de dónde viene ni para dónde vas”, puntualiza.
¿Alguno de sus hijos le ha seguido los pasos?
“Tengo cuatro hijos, el mayor de los varones, Gilberto Joel, de 16 años, mostró interés por la producción de espectáculos y realizará el primero, este viernes en San Juan con artistas juveniles. ¿Y su hija?
“Miredis estudia Comunicación Pública, va para 20 años y tiene una madurez que Dios se la bendiga”. ¿Es celosa?
“Yo creo que no. Fíjate, cuando empezaron a correr los rumores de que tenía hijos acá, les expliqué. Ella lo tomó a broma y cada vez que vengo me dice: ‘llévale un regalo a mi hermanito’, ja, ja”.
“Ella sabe cómo se manejan las cosas. Me casé a los 19 años. Nos levantamos juntos, personal y profesionalmente. Además, he sido un tipo bastante consciente”. ¿Algo material que le gustaría?
“Yo todavía no tengo la casa que deseo tener. Me gustaría una inmensa. Con espacios grandes y mucha claridad. Mi casa es muy cómoda, gracias a Dios, pero me gustaría otra todavía más cómoda, en la ciudad”. ¿Tiene el carro que desea?
“Un BMW, bastante grande y fuerte, porque como no sé manejar muy bien, tengo que tener algo que aguante. Los carros no me emocionan mucho, tengo uno viejo del ‘77, descapotable, BMG, que me encanta”.
“Nada quirúrgico. El 22 de agosto, un día antes del concierto cumplo 40 años, cosa que me emociona tanto, porque hago una recapitulación de todos esos años y el saldo es positivo. Doy gracias a Dios por eso”. ¿ Cómo ha rebajado tanto?
“Por el trajín. Uno también se cuida un poco, porque hace un tiempo me diagnosticaron como hipertenso, no grave, pero sí me medicaron y entonces bajé un poco de libras, aún faltan más. Si no puedo crecer, al menos voy a rebajar”. ¿La cantante más atractiva?
“Hay un montón, como Olga Tañón y Giselle”.
“Me fijo en el conjunto”. ¿Es celoso?
“Un poco, por qué negarlo”. ¿Fiel?
“También”.
“Soy más tranquilo que una foto, como diría Johnny Ventura”. ¿Qué religión profesa?
“Soy católico por tradición, pero no practicante”. ¿Encuentra tiempo para su vida espiritual?
“Todo el mundo tiene una manera de atender ese caso. Creo en Dios, porque tengo pruebas de que existe”. ¿Tiene algún diseñador especial para su ropa?
“Mi compadre, Juan Ramón Cedeño, uno de los mejores sastres de Puerto Rico”. (También compra ropa de Hugo Boss y Gianfranco Ferré). ¿Por qué colores se inclina?
“Los oscuros, en especial el azul. Los trajes y pantalones de rayas me gustan mucho. La ropa formal me gusta más que la informal, me siento más cómodo con ella”. ¿Qué usa para dormir?.
“Boxer y, a veces, una camiseta sin mangas”. ¿Cuál es su talla de zapato?
“81/2, es como un 41”. ¿Cree en lo que se dice de la talla de los zapatos masculinos?
“¡Hombre!, eso lo decían desde que era muchacho (sonrojado). No tengo nada que ver con eso, vamos a otra pregunta”.