Carlos de Inglaterra ha decidido pagar de su bolsillo una guardia personal encargada de la seguridad de la novia de su primogénito.
Así lo aseguró el vespertino londinense "Evening Standard", según el cual se trata de una medida provisional que allana el camino para una protección especial por parte de la policía. El periódico recuerda que la hoy esposa de Carlos, Camilla Parker Bowles, gozó en su momento de protección especial pagada también por el heredero del trono británico. Los guardaespaldas que se asignarán a la novia de Guillermo, Kate Middleton, saldrán de entre los funcionarios retirados de una división de Scotland Yard con amplia experiencia en la realeza.