Simplemente espectacular, sencillas, elegantes y unas que otras cargadas de glamour. Así se podría definir todas las colecciones de Alta Costura que se presentaron a lo largo del Fashion Week Panamá.
La paleta de colores se volvió a reprimir, dejando los colores vibrantes a un lado (aunque no del todo) e implementando nuevamente la tendencia mundial de los tonos nudeo los clásicos cremas.

El blanco también se impuso en minivestidos, prendas largas, camisas y hasta hermosos vestidos largos, como para esas futuras novias, muestra de ello fue la creación de las diseñadoras Gaby y Norma Valenzuela.
La organza, la seda fría, transparencia, el tul y otros tejidos fueron los protagonistas por tres noches.

Cabe mencionar que la mayoría de los diseños de expertos internacionales fueron elaborados para las jóvenes y mujeres adultas modernas, quienes se consideran sensuales y muy elegantes. También, se dirigieron a un público descomplicado.
La pedrería arrasó en cada uno de los vestidos. Este detalle fue muy sutil.

Hubo espacio para los grises y para el negro. Este último fue combinado con otro tono más claro o con el blanco, su otra mitad.
La diseñadora panameña Annabell Quintero, una de las más aplaudidas el primer día, dijo que la alta costura siempre roba miradas.







