Nueva York y sus alrededores recuperaban el ritmo tras la tormenta invernal del jueves, aunque para las próximas horas se espera un brusco descenso de las temperaturas por una ola de frío polar que afecta al noreste de Estados Unidos.
La tormenta se desató desde primera hora del jueves y hasta media tarde, y afectó con gran fuerza la zona de Long Island, a lo largo de la costa atlántica, y con un impacto menor en Manhattan y Nueva Jersey.
En Nueva York, las escuelas públicas reanudaron sus actividades, aunque en muchas de ellas el acceso a los centros educativos quedó dificultado por la nieve.
Personas limpiando la nieve acumulada en las últimas horas en las aceras y el trabajo de los quitanieves en calles y carreteras eran las imágenes más frecuente que se veían en Nueva York y en la zona que rodea a la ciudad.
El aeropuerto JFK de Nueva York, una de las principales terminales de entrada al país, reanudó sus operaciones.
Según datos del servicio meteorológico, a lo largo del jueves llegaron a caer en Central Park, el principal punto de referencia meteorológica de la ciudad, cerca de 25 centímetros de nieve. Sin embargo, en partes del condado de Suffolk, en Long Island, llegó a caer durante la tormenta casi medio metro.