Los jugadores de fútbol arrebataron en el espíritu del 76% de las mujeres italianas el lugar del "sex symbol" ocupado en el pasado por los actores y modelos masculinos, según un sondeo publicado ayer.
La investigación fue realizada por el Instituto de Estudios Psicológicos (Ipsa) de Roma a 1.200 aficionados y aficionadas (800 mujeres y 400 hombres). Una mujer de cada dos "estaría dispuesta a hacer locuras por poseer un objeto que perteneció a un jugador".
El objeto más deseado serían los botines blancos que vistió por primera vez en Italia Marco Simone. El 26% de las mujeres interrogadas afirman también haberse puesto en la intimidad la misma vincha que Paolo Maldini y Alessandro Nesta. El 54% piensan que "el arma principal de seducción es vestir la camiseta de su jugador preferido como pyjama".