Los tipos de cabello maltratados se caracterizan por la ausencia de brillo y vida, además es áspero, se enreda y despeina fácilmente. Ponerle remedio es muy sencillo. Pero es necesario ser constante, ya que igual que los efectos del tratamiento se aprecian rápidamente, pueden desaparecer de la misma manera.
Las razones que provocan la sequedad del cabello pueden ser varias, desde la estructura y el cuero cabelludo hasta unos hábitos poco convenientes.
En algunas ocasiones la glándula sebácea que provee al cabello de un lubricante protector no segrega la cantidad necesaria, dando como resultado un aspecto áspero del mismo.
Para que recupere su brillo y flexibilidad es imprescindible un tratamiento capilar. En el mercado existen una serie de productos que le podrán ayudar a lograr este fin. Los más adecuados los que contienen ceramidas, que emulan la producción natural de este componente del cabello, y se introducen en la cutícula para reparar su desequilibrio. También pueden ser muy adecuados los productos elaborados a base de aceite de almendras.
El secador es el enemigo número uno. Puede llegar a quemarlo, por tanto solamente se utilizará con prudencia.
El tinte es otro factor negativo. Es conveniente no teñirse a menos que se desee cubrir las canas. Si desea cambiar de color, puede hacerlo, pero no con demasiada frecuencia.