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Obesidad: Epidemia del Siglo XXI


Buena parte de los intentos actuales por conocer mejor los trastornos relacionados con la obesidad, y su financiación, provienen de los Estados Unidos, donde la prevalencia de la obesidad ha aumentado drásticamente en la última década. Actualmente, se considera que uno de cada norteamericanos tiene sobrepeso.
El exceso de peso se asocia a un riesgo elevado para la salud, incluyendo trastornos tales como presión arterial elevada (hipertensión), exceso de grasas (hiperlipidemia) y nivel elevado de insulina (hiperinsulinemia) en el torrente sanguíneo, lo cual, aumenta la probabilidad de desarrollar diabetes y aumenta el riesgo de muerte prematura por enfermedad coronaria (EC).
Se calcula que los trastornos relacionados con la obesidad contribuyen aproximadamente a la muerte de 300,000 norteamericanos por año y se ubican en segundo término, luego del tabaquismo, como causa de muerte, factible de prevención.
Los estudios realizados en poblaciones occidentales expresan la relación entre peso corporal y estatura en términos de Indice de Masa Corporal (IMC: peso (Kg)/estatura (m)2) también denominado Indice de Quetelec (IQ). Se considera que las personas con un IMC - 25 tienen sobrepeso, y por encima de 330, son obesas.
La Asociación Norteamericana para el Estudio de la Obesidad (NAASO) define a la obesidad como un IMC mayor de 27,33 kg./m2 (mujeres) y 27.8kg./m2 (Hombres). Esta definifición está ganando cada vez mayor consenso.
La obesidad se debe, fundamentalmente, a un desequilibrio entre la ingesta energética y el gasto energético, por el cual el exceso de energía consumida se almacena en forma de grasa. El riesgo de muerte aumenta en forma exponencial con el aumento de peso, en tanto el descenso de peso produce una mejoría en la esperanza de vida aún en aquellos que tienen un IMC mayor de 30.
Los hallazgos del Tercer Relevamiento Nacional de Exámenes de Salud y Nutrición ("National Health and Nutrition Examination III: NHANES III) realizado en Estados Unidos entre 1988 y 19991, han revelado que un total estimado de 61 millones de adultos norteamericanos se encuentran un 20% o más por encima de su peso deseable. Se trata de un 336% de aumento respecto del relevamiento realizado entre 1960 y 1962. Cerca del 21% de los adolescentes mujeres y del 20% de adolescentes varones (entre 12 y 19 años de edad) tienen más de un 20% de sobre peso. Este problema es aún mayor entre los norteamericanos negros y los norteamericanos de origen mejicano, entre los cuales el 39.5% de los hombres y el 47.9% de las mujeres tienen sobrepeso.
La obesidad constituye un problema en todo el territorio europeo, especialmente entre las mujeres de las zonas sur y oriental de Europa, de las cuales se calcula que el 40% tienen obesidad de grado II: Los países de la ex URSS encabezan la tabla mundial de enfermedades cardiovasculares. Por supuesto, existen grandes variaciones en Europa en cuanto a incidencia de EC, y la relación directa entre obesidad y EC no es uniforme.
LUCHA CONTRA LA OBESIDAD
Se cree que los costos económicos anuales de la obesidad en los Estados Unidos producidos por el exceso de gastos médicos y la pérdida de ingresos, superan los 68 billones de dólares. En respuesta a estas inquietudes, de índole médica y económica, el Dr. C. Everett Koop, ex Cirujano General de Estados Unidos, ha lanzado la campaña "Shape Up America!" (¡América en Forma!). El objetivo de esta campaña es movilizar a los médicos de EUA para que se pongan en acción y ofrezcan ayuda y tratamiento a aquellos pacientes obesos.
MANZANAS Y PERAS
La distribución y cantidad de grasa en el organismo tienen una relación directa con el riesgo. En general, la obesidad de las mujeres es en forma de pera, y en los hombres, de manzana. Aquellas personas en quienes la grasa está concentrada principalmente en el abdomen tienen mayor probabilidad de desarrollar trastornos asociados con la obesidad.
Las nuevas pautas norteamericanas invitan a los médicos a aplicar su criterio al evaluar cuándo corresponde aplicar tratamientos tales como dieta/ejercicio, tratamiento farmacológico, dietas de muy bajo valor calórico y cirugía en pacientes.
EL DESAFIO DEL TRATAMIENTO
El tratamiento de la obesidad es difícil, y para lograr el control es necesario un cumplimiento estricto de los regímenes dietéticos. Toda dieta que consista en una reducción de la ingesta energética producirá descenso de peso a corto plazo.
El desafío principal al que deben enfrentarse los pacientes obesos y los prestadores de servicios de salud es mejorar la capacidad de mantener el descenso de peso, como objetivo importante que el descenso de peso en sí.
SE TRATA DE UNA EPIDEMIA
Se puede definir a una epidemia como un período de prevalencia elevada de una enfermedad dentro de una población. Sin lugar a dudas, los países de alto nivel de industrialización (desarrollados), como Estados Unidos y varias zonas de Europa, se encuentran en medio de una epidemia de obesidad.
CATEGORIAS DE OBESIDAD
La gran mayoría de la gente con sobrepeso sufre de "obesidad idiopática" para la cual no hay causa primaria obvia aunque hay algunas causas genéticas raras, hormonales y alteraciones neurológicas que pueden producir obesidad. Los mecanismos posibles para esta ganancia de peso pueden ser tanto el depósito excesivo de grasa en los adipocitos o la utilización disminuida de lípidos.
El exceso de depósito de grasa ocurre cuando la ingesta energética es mayor que el consumo de energía, aunque se han propuesto otros mecanismos, incluyendo la existencia de cantidades de enzimas lipogénicas con acción aumentada que convierten la energía en grasa. El segundo mecanismo principal es la disminución del uso de los lípidos almacenados que resulta de la actividad física disminuida y termogénesis defectuosa (producción de calor).
Un amplio número de factores son los que contribuyen al desarrollo de la obesidad. Estos se pueden dividir en cuatro categorías principales:
Causas hereditarias
Factores fisiológicos
Factores de estilo de vida
Causas psicológicos
CAUSAS HEREDITARIAS
Algunos individuos tienen una predisposición genética hacia el exceso de peso, lo que hace definitivo la tendencia familiar a la obesidad. Por ejemplo, las encuestas sugieren que un 70% de individuos obesos tienen al menos un pariente con sobrepeso también.
FACTORES FISIOLOGICOS
La obesidad aumenta con la edad y luego se estabiliza antes de empezar a declinar en la vejez. El IMC también tiende a aumentar en la mujer de acuerdo al número de embarazos que ha tenido.
El apetito normal está relacionado con la porción de alimento, la frecuencia y la composición y es regulado por el gusto, el vaciamiento gástrico, etc. Además está bajo el control del sistema nervioso central (SNC), primordiaomente por el hipotálamo. El control del apetito también necesita neurotransmisores como monoaminas, serotonina, dopamina y noradrenalina. Por ejemplo, la noradrenalina estimula la ingesta de carbohidratos mientras que la sorotonina actúa oponiéndose a los efectos estimulantes de la noradrenalina. Por lo tanto, drogas cuyo mecanismos de ación semejan a los serotonina, disminuyen el apetito. La dopamina también es un mediador importante del comportamiento al comer y los estudios con anfetaminas indican que la dopamina inhibe la ingestión de grasa.
FACTORES DEL ESTILO DE VIDA
El hecho más importante con respecto a estos factores es el alto consumo de grasa en la dieta. La grasa contiene más calorías por gramo que los carbohidratos y las proteínas, sin embargo, los niveles de saciedad para la grasa son menores que para los otros elementos (no nos sentimos tan llenos aún si comemos un gran cantidad de grasa como cuando comemos una gran comida de carbohidratos o proteínas), por lo tanto comemos más. Como la grasa se usa como energía de depósito produce de inmediato un aumento de peso, mientras que las calorías obtenidas por carbohidratos y proteínas se queman casi inmediatamente.
Una de las principales causas de obesidad es la falta de ejercicio físico. Los individuos inactivos tienen mayor tendencia a ganar peso cuando la ingesta de calorías es mayor de la que se gasta. Desde la década de los 80s., la cantidad de actividad física individual ha disminuido considerablemente. Esto en comparación con la década de los 60"s donde las personas eran más activas. Las mujeres son siete veces más propensas a ganar peso si tienen un estilo de vida sedentario y los hombres cuatro veces más. Actualmente casi la cuarta parte de los norteamericanos mayor o igual a los 18 años refieren no hacer ejercicio físico durante su tiempo libre. En el grupo de 55 años y mayores, casi el 40% refiere una vida sedentaria básicamente.
También el alcohol tiene su papel importante. Dado que el alcohol puede atribuírsele ciertos "factores cardioprotectores", el consumo en exceso, produce un exceso de ingreso de calorías y puede conducir a enfermedades del hígado y gastrointestinales como alteraciones de la vesícula biliar.
Desafortunadamente el consumo del cigarrillo disminuye el apetito por lo que los fumadores tienden a pesar menor que los ex-fumadores, mientras que aquellos que nunca han fumado se colocan entre los dos grupos. Esto ocurre porque al tratar de dejar el hábito, mientras se elimina el cigarrillo, se produce compensatoriamente un aumento del apetito.
CAUSAS PSICOLOGICAS
Los factores psicológicos también influyen sobre los hábitos alimenticios. Por ejemplo, mucha gente come en respuesta a emociones negativas, como tristeza o aburrimiento.
Pareciera ser que la gente que come de más, tiene una negación acerca de cuántas comida ingiere realmente. Investigaciones han demostrado que cuando se les pregunta a hombres y mujeres de edad media, por ejemplo, acerca del ejercicio y sus hábitos de alimentación, los que eran obesos, sistemáticamente disminuyeron la cantidad de los nutrientes que ingerían, especialmente de grasas y carbohidratos. En otro estudio anterior se determinó que los pacientes con una dieta hipocalórica que habían fracasado en la pérdida de peso, un 47% reportaban menor ingesta calórica y la actividad física sobre estimada en un 51%. Esto parece no ser intencional pues los individuos se notaron ansiosos al dar la información verdadera. Esto sugiere que los aspectos psicológicos básicos alrededor de la resistencia a llevar una dieta deben ser estudiados y comprendidos más a fondo. En todos los casos el consumo total de energía y la tasa metabólica en reposo estuvieron dentro del 5% de los valores predichos para la composición corporal.
CLASIFICACION DE ACUERDO AL IMC (11)
Clasificación MC (kg/m2) Riesgo de co-morbilidades
Bajo Peso -18.5 Bajo (riesgo aumentado de otros problemas clínicos)
Rango Normal 18.5-24.9 Promedio
Sobre peso -25
Pre-obeso 25.0-29.9 Aumentado
Obeso Clase I 30.0-34.9 Moderado
Obeso Clase II 35.0-39.9 Severo
Obeso Clase III -40-0 Muy Severo
OMS Consulta de Obesidad, Ginebra 3-5 Junio 1997


fecha edicion
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61882
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América