El estudio se realizó sobre 872 niños de entre catorce y quince años en diez ciudades estadounidenses. El 10 por ciento de los niños que participaron tenían sobrepeso.
Para determinar el modelo educativo, los investigadores observaron la relación de las madres con sus hijos desde los cuatro años.
El 17 por ciento de los hijos de progenitoras demasiado rígidas desarrollaron sobrepeso a los quince años, mientras que sólo el 3, 9 por ciento de aquellos criados con flexibilidad pero con disciplina lo padecían.
Mientras, casi uno de cada diez niños de madres indiferentes o negligentes desarrollaron sobrepeso. La obesidad infantil es un proceso metabólico en el que se produce una acumulación de grasa excesiva en relación con el promedio normal para su edad, sexo y talla.
En EE.UU. afecta al 15-20 por ciento de los escolares. En España, un reciente estudio sitúa la prevalencia de la obesidad entre escolares del norte de España en un 7 por ciento.
A corto plazo sus consecuencias más frecuentes son alteraciones psicosociales: incluso en edades tempranas el niño obeso es descrito despectivamente por sus compañeros, tiene problemas de aislamiento y relación y menores expectativas académicas.