Reto
- El verdadero reto para ambos llegará a medida que logren liberar su dormitorio de antiguos complejos.
- Es una comedia romántica en la que el drama asoma muy tenuemente.
David Frankel, el responsable de “El diablo viste a la moda”, vuelve a dirigir a la gran Meryl Streep en otro papel en el que la actriz se luce de principio a fin, demostrando toda su ductilidad a la hora de encarar papeles tan disímiles, que parecen personas totalmente diferentes, ¿qué más podría pedir una artista?
En esta oportunidad, Kay (Streep) y Arnold (otro grande como Tommy Lee Jones, visto en la reciente “Lincoln”) son un matrimonio de ya 31 años, que comparten la casa familiar –ya desprovista de los hijos que han partido– como meros compañeros que son apenas amables entre sí, que comparten la casa, pero ya no el cuarto, ya que duermen separados.

Hay que olvidarse del horrible título latino de esta película y centrarse más allá de ciertos toques de comedia en la trama (que ayudan a descomprimir el difícil tema a tratar) para ir a lo más profundo, ya que el filme logra activar todo tipo de ideas; sobre la seducción, el amor, el cariño y el paso de los años en un matrimonio.
Cuando Kay ya no sabe qué hacer para revivir su matrimonio, tomará la decisión de asistir –y arrastrar a Arnold– a una semana de tratamiento con un terapeuta especializado en matrimonios. Steve Carell se luce en un rol más serio al que tiene acostumbrado.

Es así que por medio del humor, sin perder seriedad, y apoyado en sus actuaciones, la cinta logrará ser un disparador de todo tipo de deseos guardados, perdidos y hasta olvidados.
