Los responsables del hotel Langham de Auckland, en Nueva Zelanda, han querido prepararse de antemano para la inminente visita de Justin Bieber, que está próximo a iniciar su gira en ese país, y continuar por Australia.
Teniendo en cuenta que el hotel Langham es uno de los mejores de todo el país, a quienes lo gestionan no les importa absolutamente nada que sea Justin Bieber o cualquier otra celebridad quien les vaya a visitar.
Para evitar cualquier episodio polémico que pueda amenazar la reputación del establecimiento, han hecho que el cantante juvenil firme un contrato que le mantendrá sujeto a estricto comportamiento.
El equipo de Justin recibió hace poco un documento que explica de forma minuciosa todas las prácticas que tendrá que evitar a toda costa, a riesgo de que le echen a la calle.
Las pautas establecen que Bieber “no podrá beber alcohol dentro de las instalaciones, ni traer invitados personales. Y no podrá perturbar la tranquilidad de otros clientes”, reveló al diario una fuente cercana al artista.
Daily StarAunque Bieber desembolsará más de 1,000 dólares diarios por su estancia en Auckland, se dice que los trabajadores del hotel están prevenidos ante cualquier incumplimiento.