Un escultor hondureño apeló a la generosidad humana para culminar un monumento en bronce, de unos tres metros de altura, del beato Juan Pablo II, a quien quiere honrar por su legado.
El artista hondureño Jesús Zelaya trabaja en la elaboración de la obra, aunque, confesó, a un paso más lento del deseado debido a que le hacen falta materiales, entre ellos casi 1.600 kilos de bronce, cera de abeja, yeso y brea.
“La iniciativa de un monumento al papa Juan Pablo II es mía, para dejar una huella de su visita a Honduras" en 1983, "aunque eso no es nada comparado con lo que él hizo por la humanidad", dijo Zelaya a Acan-Efe en su taller.