Nuevos ricos y negociantes de arte rusos mostraron su gran poder de compra y su deseo de recuperar el patrimonio de su país en una serie de ventas excepcionales de pinturas y obras de arte de Rusia en Londres.
En la subasta de las casas MacDougall"s y Christie"s, seguidas de ventas en Sotheby"s, en Londres.
Obras de pintores rusos de todas las épocas estaban colgadas de los muros tapizados de rojo en la sala de ventas.
"Compré una pintura de Iván Aivazovski. Lo colecciono desde hace 25 años. Voy a todas partes para comprarlo. Pero los rusos y los armenios adoran ese pintor y, como hacen fortuna en todo el mundo, los precios se multiplicaron por diez en los últimos años", explicó un coleccionista de 49 años que llegó especialmente desde Nueva York.
Varias obras de este pintor especializado en temas vinculados con el mar están ubicadas entre las diez mejores ventas de Sotheby"s y Christie"s.
Una de ellas, "St Isaac on a frosty day", fue adjudicada en 2,16 millones de dólares, un récord.
"Los emigrantes rusos luego de la revolución de 1917 hablaban francés y se instalaron en Francia.
Hoy en día, los rusos hablan inglés y vienen a Gran Bretaña a hacer sus compras y educar a sus hijos en las escuelas privadas inglesas", según William MacDougall.
Londres es un refugio de los "oligarcas", nuevos multimillonarios como el magnate del petróleo Roman Abramovitch o Boris Berezovski.
"Los nuevos ricos disponen de medios ilimitados y conocimientos de arte relativos, dijo a la AFP, el príncipe Nikita Lobanov-Rostovsky, cuya colección de arte ruso es muy conocida.