De malentendidos está la vida llena y si no que se lo pregunten a los doce británicos condenados por espionaje en Grecia cuando sólo practicaban la "observación de aviones", una insólita afición con miles de adeptos en el mundo.
Los acusados han pagado demasiado caro la práctica de su hobby favorito porque un tribunal griego les condenó el viernes, junto a dos holandeses, a penas de entre uno y tres años de cárcel, que están exentas de cumplimiento mientras apelan la sentencia.
Y todo tras haber sido sorprendidos el pasado mes de noviembre por la Policía helénica sacando fotos y tomando notas de los aviones de una base militar de la ciudad de Kalamata durante una exhibición de acrobacia aérea.
La sentencia ha causado una enorme sorpresa e indignación en el Reino Unido, cuna de un inusual "deporte" que consiste, básicamente, en fotografiar aeronaves y tomar nota del número de registro que todo aparato lleva inscrito en su cola.
El "Daily Mail" ha pedido a Blair que preste "mucha atención a lo sucedido a ese grupo de británicos inocentes que querían disfrutar tranquilamente de su hobby".
Pertrechados de cámaras, prismáticos y libretas para apuntar notas, estos "mirones" del cielo buscan aproximarse tanto como pueden a las pistas de aterrizaje de los aeródromos para "cazar" sus aparatos.