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¡Oh no!, tengo diarrea


En materia de salud, la prevención y la información oportuna salvan vidas y evitan sufrimientos, por lo cual el pediatra Carlos Ernesto de León Macharaviaya, entrevistado por El Panamá América sobre el tema de las diarreas, proveyó consejos oportunos y una guía general para el adecuado manejo de este padecimiento que es uno de los que más afecta a la niñez en Panamá y el resto del mundo.
"Diarrea es el aumento en la frecuencia, el volumen y disminución de la consistencia de las evacuaciones", definió el doctor, quien expresó que en el bebé las diarreas varían, por cuanto es tan normal que un recién nacido evacue cada vez que coma como que evacue una vez al día o 1 vez cada 2 ó 3 días.
Siguió diciendo que "lo que es importante es considerar que el niño tenga evacuaciones con una consistencia normal (que no estén ni muy líquidas ni muy duras)".
Además, es bueno saber en cuanto a las diarreas que hay de dos tipos, las agudas y las crónicas. El Dr. de León Macharaviaya, quien es pediatra en el Hospital Integrado San Miguel Arcángel, HISMA, se concretó a hablar de las agudas, las cuales pueden ser de las infecciosas o de las no infecciosas.
Las infecciosas pueden ser virales, bacterianas o parasitarias. Las virales, a su vez, dijo que son las más comunes en nuestro medio. "El 70% de todas las diarreas son de esta clase y son producidas en su mayoría por Rotavirus", puntualizó. Las bacterianas, por su parte, pueden ser producidas por la E-coli, Salmonella, Shigelile, Campilobacter, V- cholerae, en tanto que las Parasitarias por Entamoeba histolytica y Giardia lamblia.
El pediatra enfatizó que lo mejor es la prevención y para ello basta seguir los sencillos consejos que enumeramos a continuación:
1. Practicar las medidas de higiene personal, como lavado de las manos con agua y jabón antes de preparar los alimentos del/la niño/a.
2. Evitar que personas que vienen de la calle toquen al/la niño/a con las manos sucias sin habérselas lavado con agua y jabón.
3. Practicar la lactancia materna, porque la leche materna es el mejor alimento para el/la bebé y le fortalece su sistema inmunológico.
4. Mantener siempre los materiales y equipo de cocina y aquellos que se usan en la preparación de los alimentos del/la bebé limpios.
5. Eliminar las basuras, moscas e insectos de la casa.
6. Evitar que la gente evacue o defeque fuera de las letrinas.
Por otra parte, el galeno añadió que "lo más importante en el tratamiento de las diarreas es mantener al niño hidratado".
El entrevistado dijo que para detectar el estado de deshidratación en los/las niños/as debemos fijarnos en:
1. Que el/la niño/a tenga los ojos húmedos
2. Que su llanto sea con lágrimas
3. Que tenga la mucosa oral húmeda (saliva en la boquita)
4. Que mantenga un volumen de orina adecuado y que esté clara la orina.
Explicó, además, que en los tratamientos hay que tener presente que para evitar la deshidratación es muy importante mantener la lactancia materna, utilizar el suero de rehidratación oral y disminuir el aporte de lactosa en los/las niños/as utilizando leches libres de lactosa o leches de soya.
El doctor recalcó tambien que es muy importante lavarse bien las manos con agua y jabón cuando se va a preparar el suero de rehidratación oral. Y, luego se procede a echar en un litro de agua potable o hervida el contenido del sobre.
Respecto a la cantidad que se les da del suero, según la edad del bebé/niño/a, después de cada evacuación, el galeno dijo que si se trata de menores de 3 meses se aconseja darle de 2 a 5 onzas; a los bebés de entre 3 y 6 meses darle de 5 a 6 onzas, mientras que a los mayores de 6 meses se recomienda darles de 6 a 8 onzas, preferiblemente en taza o con cucharita. Y, si el/la niño/a se lo toma y continúa con sed, se le puede dar la cantidad que él desea.
Por otra parte, el pediatra dijo que "si el niño vomita esperamos unos 15 minutos y nuevamente se lo damos con cucharita, poco a poco".
"Es importante también", enfatizó, "que no se le de al niño ningún tipo de purgante ni remedios caseros, ya que muchas veces estas hierbas empeoran el caso".
Tampoco se debe consultar a curanderos ni boticarios, sólo al personal de salud (médico o promotor de salud de su área), ni se debe dar ningún tipo de medicamento que no esté indicado.
Para finalizar, el pediatra recomendó, entre otras cosas que si el/la bebé toma pecho, no suspendérselo en ningún momento. Y, en el caso de aquellos a los que se les dan fórmulas comerciales, utilizar leches libres de lactosa o fórmulas de soya mientras dure la diarrea o diluir la leche (1/2 leche y 1/2 agua). En cuanto a los/las niños/as más grandecitos/as, dijo que se le puede dar sopas, calditos, agüita de arroz, jugos de manzana, agua de pipa, cereales y verduras. Pero, se deben evitar los alimentos con mucho condimento o fritos.
encarguen de cocinar, limpiar, hacer las compras y cuidar a otros niños si los
hay.
  • ¡No fume! Y no deje que nadie más lo haga cerca de su bebé.


    • Use un buen sostén para amamantar, día y noche.

    • Elija sostenes que sean cómodos y que le queden bien. Deben acomodarle de
      tal manera que ofrezcan apoyo, pero no deben quedarle tan apretados como para
      enterrarse en sus senos o su espalda. Los sostenes con tazas de algodón son
      mejores que los que tienen tazas sintéticas puesto que permiten una mayor
      circulación del aire alrededor de los pezones.

    • Lávese las manos (y también las uñas) con agua caliente y jabonosa antes de
      tocarse los senos.

    • Lávese los senos diariamente cuando se duche pero no use jabón. Este puede
      secar la piel y quitarle los aceites que ayudan a mantener suaves y naturalmente
      húmedos el pezón y la areola (la piel oscura alrededor del pezón).

    • Pásese suavemente un poquito de su leche por los pezones después de cada
      amamantamiento. Luego, déjelos al aire para que se sequen por lo menos durante
      unos 5 minutos.

    Suele ocurrir que los primeros días del amamantamiento sus pezones le duelan. Esto no es motivo de alarma, a menos que los dolores sean muy fuertes o duren más de una semana. De ser así, consulte a su proveedor de servicios médicos.
    La causa más frecuente de pezones doloridos pudiera ser que el bebé se apega incorrectamente al seno. Por ende, asegúrese de 1) esperar que la boca de su bebé se abra bastante antes de que éste se enganche, y 2) acercarlo suficiente hacia su seno de modo que su nariz, mejilla y barbilla toquen el seno. La boca del bebé debe estar colocada sobre la aréola.
    Otra causa de pezones sensitivos es por retirar al bebé de su seno sin parar la succión. Por ello, deslice suavemente uno de sus dedos hacia el extremo de la boca del bebé antes de retirar su seno.
    Aconsejable es también cambiar de posición cuando amamanta. Así las encías de su bebé no presionarán siempre en el mismo lugar, lo que podría dar lugar no sólo a dolor sino también a moretones.
    Es recomendable, además, comenzar a amantar con el seno menos sensitivo, pues las succiones más fuertes las da el bebé cuando comienza a chupar. Finalmente, el uso de lanolina pura (o leche materna) es de gran alivio cuando sus pezones están adoloridos.


    fecha edicion
    old id
    139514
    Fecha y hora de publicación

    101 años de Panamá América

     
    101 años Panamá América