Variedades

Olga, siempre nueva

La merenguera ha hecho de la reinvención una forma de dejar atrás los episodios de abuso y de cáncer.


OLGA TAÑÓN decidió hacer un alto. La merenguera acaba de comenzar lo que considera su "año sabático", luego de dar a luz a su tercer hijo, Nair Denizard el pasado jueves.
Sus fánaticos deberán esperar hasta febrero de 2008 para verla transformarse en un "torbellino" de energía en el escenario.
¿Cómo lucirá entonces? Pocos se atreven a expecular. La "mujer de fuego" ha sabido reinventarse en cada nuevo episodio de su vida.
Atrás quedaron las gruesas cejas, blanca piel -sin bronceado- y cabello larguísimo de aquella merenguera de contagioso ritmo y potente voz que irrumpió en el mundo de la música a inicios de la década de 1990.
El debate sobre su notable cambio se centra en su nariz, pero la primera figura femenina del merengue confiesa, sin vergüenza alguna, que acude al quirófano regularmente por algún "retoque" en varias partes de su anatomía.
Y sus fanáticos se lo permiten; pues saben que la vida de la galardonada estrella latina no ha sido fácil y que la reinvención es una necesidad, más que un capricho.
Cansada de soportar el maltrato, denunció penalmente a su ex esposo, el Grandes Ligas Igor González y sacó su álbum "Sobrevivir" (2002).
Derrotó las células cancerígenas y se convirtió en "Una nueva mujer" (2005); dando este nombre a su álbum.
Su público es indulgente, después de todo, su voz y sus letras siguen impecables y la propia Tañón dice no exagerar con el bisturí y estar orgullosa de ser "gordita", pero con buenas formas.


El pegajoso estribillo de su canción "Flaca o gordita ("Que estoy bonita... flaca o gordita") es un himno para las muchas mujeres latinas, habituadas a las fluctuaciones de su peso. La propia Tañón es una de ellas y durante sus embarazos admite que no se priva de comer lo que le gusta.
Al diario Primera Hora admitió: "mi marido me encuentra hermosa y como me gusta arreglarme no importan las 180 libras que estoy pesando".


La diva se refiere al peso que ganó durante su reciente período de gestación.
Continuó con un "esta etapa es preciosa y así uno se sienta grande y con mucho peso pienso: estoy gordita, pero pretty body".
La merenguera grita a los cuatro vientos su peculiar amor por Venezuela. "Amo a Venezuela porque ahí me hago las cirugías plásticas aunque no quedo como una miss, pero intento. No me gustan las personas que se las hacen y mienten".

 


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279942
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América