El artista no puede ser encasillado. De una forma u otra su pintura va creciendo y nuevas ideas y nuevos métodos de creación se abren paso.
No termina de sorprendernos Olga Sinclair, quien hace unos meses exhibió en México y en el 2010 lo hará en Europa, en Ginebra, Suiza, invitada por la Organización de las Naciones Unidas, ONU.
Olga, le saca partido a su versatilidad. Siempre anda innovando.
Ha ido evolucionando como pintora, desde cuando en la adolescencia, a los 14 años, hizo su primera exposición.
Acaba de cumplir 38 de este matrimonio artístico, indisoluble, porque entrega a cada obra alma, corazón y vida. Y lleva más de 2 mil.
Nos dio la buena nueva de que su biografía ya se imprimió en Buenos Aires y se lanzará en Panamá el primer trimestre del año próximo. El editor es Hans Roeder.
Respira entusiasmo. Es, como su pintura, una Olga madura. Segura. Con su ruta bien trazada.
Sobre esta Olga reflexiona y afirma que: “Dentro del mundo actual, cuyos valores y parafernalia es la búsqueda del éxito y la hegemonía del yo, yo Siento a Olga Sinclair serena. No lo aparenta, poque de las apariencias o se puede uno fiar, pero en el interior me siento tranquila, serena, feliz, disfrutando un esado de mi vida nuevo para mí, que me ha revelado muchos nuevos aspectos de mi propia vida y de mi propio ser. La aparente soledad no es tal, más bien es la oportunidad para escuchar el sielncio del alma y puede uo volcarse hacia las cosas que te apasionan”.
Se siente muy bendecida por Dios que le ha permitido una experiencia de esta índole.
Esta nueva empresa, según nos explicó en una tertulia vespertina en su estudio, rodeadas de su arte, en formatos grandes y escuchando música selecta, le permite fusionar dos artes, dos mundos, dos conocimientos, dos profesiones: la pintura y el diseño de interiores.
Las alfombras anoche en Khiva Fine Rugs fueron admiradas por la selecta concurrencia que se dio cita al lanzamiento de esta colección, que fue un espectáculo impresionante por la calidad y belleza, por los detalles, lo que demuestra la excelencia de que hicieron gala los organizadores.
Pudieron ver en múltiples pantallas gigantescas cómo en Nepal tejían las alfombras que muestran distintas etapas de su arte, donde aparecen impresos desde rostros de féminas, hasta figura humana, bodegones y abstractos de Olguita.