Akasha Kaur plantea que "Todo lo que la futura madre escucha, dice, mira, hace o piensa, queda impreso en el subconsciente de su bebé durante el embarazo. De ahí la importancia de entrenarse como mujer y madre durante esta etapa. El ideal que deseamos alcanzar es un equilibrio emocional tal que nos permita ir a través de las experiencias de cada día, calmadamente, comprendiendo cada situación y viendo siempre el lado positivo de ellas".
Igualmente, en su escrito hace énfasis en cuanto al derecho de toda mujer de " ser sana, sonriente y sagrada. Como mujer, hay mucho que hacer para que esto sea posible. Obviamente, algo tiene que cambiar. Todo comienza con un cambio de actitud, una idea o un concepto distinto".
Insta a la futura madre a prepararse física, mental y espiritualmente antes, durante y después del parto, con miras a favorecer el bienestar suyo y del bebé las 40 semanas que dura el embarazo y afianzar ese lazo de unión entre ambos que se inició en el vientre.
Por otro lado, hay que tener presente que el parto requiere un gran esfuerzo físico, y hay que preparar al organismo para ese crucial momento. El yoga puede formar parte de las actividades de la embarazada de cara a ese gran reto que es tener un embarazo sin contratiempos, pese a factores internos o externos.
Akasha Kaur, explica las bondades de Kundalini Yoga: "permiten vivir más sana y relajadamente dentro de la vorágine de la vida moderna. Los ejercicios físicos están encaminados a proporcionar a la madre mayor elasticidad, a fortalecer el sistema nervioso y los músculos que ayudan a sostener al bebé durante el tiempo de gestación y para aliviar el dolor de espalda, el cansancio, calambres, insomnio y diversos malestares que se presentan durante esta etapa".
Está comprobado que la práctica de las meditaciones yóguicas inciden en el estado mental y emocional tanto del bebé como de la embarazada. A ella le ayudará a lograr tanto una introspección como una tranquilidad y relajación que transmitirá al producto.
"La técnica de respiración obliga a la madre a estar concentrada, no perder su ritmo e ir más allá del dolor, logrando con esto tener un parto más fácil y corto, apoyando la labor de su médico", añade.
Prosigue explicando de qué manera la meditación actúa como elemento espiritual que además de ayudar a liberar el estrés limpia cuerpo y mente de la madre y a la par permite a mamá comunicarse con su hijo y enviarle mensajes de paz, amor y protección.
Las posturas de yoga dan más fuerza y mejoran la circulación sanguínea, igualmente, contribuyen a favorecer la concentración, la relajación y por ende, armonizar la respiración que conduce a controlar el dolor de las contracciones durante el parto. De igual forma, el yoga hace que el cuerpo de la embarazada se refresque.
Habiendo visto un pantallazo sobre los beneficios del yoga para la futura madre, pasamos a recomendarles algunos libros que habla sobre el tema y a decirles que en Panamá hay especialistas que pueden ayudarle en la materia. Así tenemos en Panamá se ofrecen clases de yoga para embarazadas (Pre-Natal) en la Gran Fraternidad Universal Fundación Serge Raynaud de la Ferriere. Y, en cuanto a autores, María Teresa Palomas (Yoga y Embarazo), Teasdill Yoga para el Embarazo), W., Barbira, F. (Yoga para Bebé), se ocupan de cómo el yoga es un aliado de mamá y el bebé.
La práctica debe ser suave, de "mantenimiento". En todas las etapas podrá seguir practicando las posturas en posición sentada, principalmente las de piernas cruzadas y las que estiran las ingles. Estas asanas son claves, ayudan a abrir la pelvis. Asimismo, las posturas de pie, que permiten fortalecer las piernas y ayudar a cargar el peso del niño.
No haga posturas donde presione el vientre contra el suelo (como el saltamontes, la cobra o el arco).
Sea cuidadosa con las que exigan mucho equilibrio (como el árbol o la postura sobre la cabeza). Si se siente incómoda en una postura determinada, no tiene por qué seguir en ella.
Levantar las piernas por encima del cuerpo ayuda a descansar la parte inferior de la espalda y mejorar la circulación de retorno en las piernas.
Es recomendable la práctica de asvini mudra o contracción perineal: en posición de cuclillas o tumbada boca arriba con los pies en el suelo próximos a las caderas, debes contraer el esfinter anal con los pulmones vacíos contando mentalmente hasta cinco y luego relajar el esfinter e inspirar. Puedes repetir varias veces.