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Omaira: la dama de fuego


Mucho se habla de la liberación femenina y de la adopción por parte de las mujeres de roles no tradicionales. En nuestro país hay una enorme fuerza femenina trabajando y, en las universidades, superan a los varones en la culminación de sus carreras. Tuvimos hace poco la oportunidad de entrevistar a una extraordinaria mujer, quien con valentía y arrojo supo dedicarse a lo que quería, ser una mujer bombero, la primera mujer en ser declarada bombero permanente en nuestro país.
Ella es Omaira De los Ríos, "Yo me hice bombero porque es un trabajo que me gusta, desde siempre me gustaron los trabajos que son fuera del común, de estar sentada en un escritorio". Ella se define como muy segura de sí misma, cuando quiere algo trata de lograrlo, es activa.
LUCHA CONTRA LAS LLAMAS Y EL ESTEREOTIPO
Omaira comenzó como bombero hace nueve años, primero como voluntaria de la compañía diez del Cuartel Florencio Arosemena de San Miguelito, luego pasó al Cuartel Ricardo Arango como radio operadora y bombero, pero a ella le agrada más lo segundo. Cuando les dijo a sus familiares sus sueños y aspiraciones le dijeron que estaba loca, pero siempre la apoyaron y en la actualidad se sienten muy orgullosos de los logros que ha obtenido.
El trabajar con hombres no es problema, aclara, todo depende del comportamiento y del respeto que le des a tus compañeros. Entre risas, Omaira dijo que se porta bien, que es amena y le habla a sus colegas en relajo y con seriedad y decencia, "todos se llevan bien conmigo", ellos por su parte la aprecian mucho.
El Capitán Luis Gutiérrez nos dijo que es "muy cooperadora, le gusta su trabajo y hace un poquito más de lo que debe hacer, creo que se merece ser nombrada la primera mujer bombero permanente, se merece eso y mucho más". Por su parte, el Capitán José Brown expresó que ella tiene mucha experiencia, conoce su trabajo, se mantiene actualizada.
Antes de ser bombero era guardia de seguridad y ha tomado varios cursos entre ellos los de marino de máquinas, modista, sastre, Don de mando, extinción de incendio en calderas., entre otros. Es joven, pero sobre todo querida y admirada por nosotros sus compañeros.
OMAIRA LA MUJER
Esta "dama del fuego" nació en la ciudad capital, actualmente vive en Villa Guadalupe. Es separada y tiene tres niños, el mayor tiene 28 años, el siguiente 19 y una jovencita de 17 años. A su hija le enseña lo que toda madre, dice que ella no ha querido ser bombero, su segundo hijo sí lo es. Ella es femenina al 100%, pero siempre le han gustado los trabajos rudos, admita que le encanta arreglarse.
La anécdota más memorable de su riesgoso trabajo fue en un incendio en la Papelera, cuando le cayó una paca de papel ardiente, que le quemó el muslo. Ella estaba en el cuartel, salió a la llamada de incendio, junto a sus compañeros empezaron a atacar el fuego, que era grande debido a la naturaleza de las existencias de la empresa. Omaira estaba con su línea de manguera, cuando de pronto le cayó la paca de papel encendida encima, pero gracias a la rápida acción de sus colegas, que la rociaron inmediatamente con agua, no pasó a mayores el incidente. Cuando hay que afrontar una emergencia, Omaira dice que "se siente emoción porque se va a ayudar a otra persona y temor, siempre se siente temor".
TRABAJO ARDUO
Para hacerse bombero, ella primero tuvo que ir a una compañía como voluntaria, allí recibió el entrenamiento necesario de extinción de incendios, escaleras, simulacro, en sus palabras, peleó enviando cartas y haciendo solicitudes para ser bombero permanente.
Con el objeto de soportar los rigores de su trabajo, Omaira hace mucho ejercicio, levanta pesas, hace estiramiento para mantenerse en buen estado físico para cargar con el equipo, soportar el humo.
Omaira De los Ríos tiene estudios universitarios como Técnico Penitenciario, aunque confiesa que no dejaría de ser bombero para ejercer la carrera, porque piensa que no hay campo y es "cuestión de política" conseguir el empleo. "Me gusta estar activa, estudiar siempre algo, pienso que si tuviera dinero tendría un montón de diplomas, porque me gusta estudiar y siempre hacer algo".
Anhelaba también ser soldado, pero no se le dio la oportunidad. Su meta a largo plazo es ser Capitán de bomberos.
El consejo final de esta admirable mujer para sus congéneres femeninas es "que cumplan sus metas, por ellas mismas y no por satisfacer a otros y que ningún trabajo pertenece al hombre exclusivamente, porque en los trabajos no hay masculino ni femenino, sólo a las personas", por nuestra parte sólo nos queda decir: ¡bien dicho!.


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18031
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América