La cirugía plasmacinética desarrollada por Gyrus, una empresa de Cardiff, Gales, es una nueva técnica avanzada que utiliza ondas de radio en distintas aplicaciones médicas, como la eliminación del tejido anómalo en la hiperplasia de próstata de los varones ancianos, evitando así una operación de cierta importancia.
Las ondas de radiofrecuencia se pueden controlar con gran precisión para eliminar o evitar el desarrollo del tejido acumulado no sólo alrededor de la próstata, sino en otras zonas del cuerpo, con una intrusión mínima. La hiperplasia de próstata es un problema bastante general en los varones a partir de cierta edad, y se calcula que tienen un 20 por ciento de probabilidades de tener que operarse o seguir algún tratamiento.
Esta técnica ha sido perfeccionada por Gyrus a lo largo de los últimos cinco años. Se base en las propiedades conductoras de los líquidos que se utilizan para distender los tejidos durante una operación quirúrgica. Con las últimas mejoras, el cirujano puede controlar con gran precisión y en algunos microsegundos la cantidad de corriente aplicada.
En el caso de la hiperplasia de próstata se aplica la electricidad mediante unos electrodos desechables diseñados específicamente para la aplicación. En la zona sobre la que actúa el electrodo se crea una bolsa de plasma ionizado. El tejido afectado por la intensa energía cinética del plasma se evapora rápidamente y ya no hay más que eliminarlo. La baja densidad térmica del plasma evita que se produzcan daños colaterales en el tejido sano. Con esta técnicas se van cauterizando también los vasos sanguíneos que se van cortando, evitando así cualquier hemorragia que impediría al cirujano la visión del campo operatorio.
En la próstata se produce el líquido que transporta el semen. Al nacer, la glándula tiene el tamaño de un guisante, pero enseguida empieza a crecer y sigue haciéndolo hasta la pubertad. A veces empieza a crecer de nuevo a partir de los 40 ó 45 años, por diversas razones. Alrededor de uno de cada tres varones de más de 50 años tiene algún tipo de hiperplasia (desarrollo anómalo) de próstata. Si sigue creciendo, la primera consecuencia es la dificultad para orinar.
En algunos pacientes el problema se resuelve con medicamentos, pero en la mayoría de los casos hay que intervenir quirúrgicamente. Cada año se operan de próstata en el Reino Unido más de 40.000 pacientes, sobre todo cuando la hiperplasia está ya bloqueando la uretra. La operación consiste en eliminar la parte que ha crecido.
Hasta ahora ya han sido sometidos con éxito al sistema de Gyrus unos 150 pacientes. El nuevo procedimiento mínimamente invasivo, puede cambiar la técnica quirúrgica en otros tipos de operaciones e incluso aplicarse en régimen ambulatorio, es decir, sin necesidad de que el paciente ingrese en el hospital. Es precisamente esta rapidez de recuperación y esta seguridad, sobre todo comparadas con el tratamiento por láser, lo que da al nuevo procedimiento su gran ventaja frente a la cirugía convencional.
Esta técnica se utiliza también en traumatología deportiva y en ginecología. En el primer caso, para eliminar por evaporación los cartílagos dañados de la rodilla, la muñeca o el hombro como se elimina el tejido prostático. Los ginecólogos dicen que podría resultar útil con mujeres que tienen períodos dolorosos. Precisamente una de las razones que han dado lugar al nacimiento de esta técnica quirúrgica ha sido evitar la práctica de la histerectomía (o extirpación de la matriz).
Gyrus estudia la aplicación de esta técnica a la cirugía plástica, pues el cirujano podría controlar con gran exactitud la temperatura de los tejidos y reconstruir las fibras de colágeno deterioradas por el paso del tiempo. Para el año que viene, los técnicos de la empresa esperan tener ya a punto otra técnica aplicable en las operaciones en las que no se utilizan líquidos.
Ya se ha realizado la primera fase de las pruebas clínicas de esta segunda versión de la cirugía plasmacinética, que abre nuevas oportunidades de aplicación en cirugía otológica y en rinolaringología , cirugía laparoscópica, cardíaca y gastrointestinal.
El Dr. Goble, director ejecutivo de Gyrus, aclara: "A medida que podamos contar con alternativas quirúrgicas menos traumáticas, será posible operar a más pacientes que ahora "pasan" de la operación y se conforman con tratamientos paliativos sin curarse definitivamente mediante cirugía. O quizás ni siquiera se atreven a buscar ese tratamiento paliativo por miedo a que el médico les diga que tienen que operarse".