La organización ecologista "Fondo Mundial para la Naturaleza" (siglas en inglés: WWF) abogó ayer unes por la creación de reservas marinas como "única manera de salvar algunas especies amenazas" por métodos pesqueros como el arrastre o la pesca con palangre.
Según un estudio hecho público en Ginebra por la organización, algunas especies de peces son tan vulnerables al impacto de la pesca sobre su hábitat que su extinción "podría resultar inminente" a menos que gobiernos y comunidades pesqueras establezcan "redes de reservas marinas".
Esas reservas servirían para proteger "las zonas críticas de cruzamiento y alimentación" de los peces, señalan los conservacionistas, que citan entre las especies en peligro el totoaba gigante del mar de Cortés y la raya "raja laevis" de América del Norte.
Según el informe de WWF, hay pruebas "irrefutables" de que el hecho de proteger de la pesca ciertas áreas conduce a rápidos incrementos tanto en los bancos de peces como en el tamaño promedio de sus cuerpos y permite consecuentemente a las pesquerías obtener beneficios directos al cabo de entre tres y cinco años.
Callum Roberts, experto en refugios de peces y uno de los autores del informe, denunció en su presentación que "gran parte del lecho marino de gran profundidad fue devastado hace muchos decenios por los buques factoría".
"La tecnología moderna está abriendo una nueva frontera para la pesca de arrastre en el océano profundo.Cuando las redes de arrastre raspan el fondo, es como si se arrasase una selva tropical virgen", criticó.
Por su parte, el director de la Campaña Mares en Peligro del Fondo Mundial para la Naturaleza, Scott Burns, afirmó que "los propios pescadores están cada vez más interesados en establecer reservas marinas para proteger sus criaderos ya que no funcionan las actuales prácticas de gestión".