En el siglo XV se consagraría una peculiar forma de entender las tonadillas populares de la España Medieval dando origen y asentándose la costumbre de entonar villancicos durante las fechas navideñas.
Son estructuras poéticas menores de contenido alegre y sencilla composición de diferente forma, ritmo y medida. Se extendieron por Sudamérica y por el resto de Europa. El villancico no tiene en sus orígenes contenido religioso.
El 24 de diciembre las familias acostumbran enviar estas bandejas a sus amigos y así se cruzan en la calle varias noche buenas.
La alegría y regocijo de las fiestas se refleja en los villancicos y tonadas típicos de la temporada, como Tunaima:
Tutaina tuturamá
tutaina tuturumaina
tutaina turumá, turumá
tutaina tuturumaina