El escritor y dramaturgo irlandés Oscar Wilde murió a consecuencia de una infección crónica de oído y no de sífilis, como se había creído hasta ahora.
En un estudio publicado en la última edición de la revista científica "The Lancet", los doctores Ashley Robins y Sean Sellars, de la Universidad surafricana de Ciudad del Cabo corroboraron la evidencia sobre las causas de la muerte de Oscar Wilde, en 1900, a los 46 años de edad.
El próximo día 30 de noviembre se cumplirán cien años de la muerte del famoso escritor, por lo que los dos científicos han considerado oportuno "borrar el mito" de que Wilde falleció de sífilis.
"Es muy oportuno en esta ocasión de su centenario borrar el mito que subsistió durante muchos años de que Wilde padeció y murió de sífilis", declaró Ashley Robins en el estudio.
"La tragedia fue que padecía una enfermedad crónica y destructiva" de oído, "que le mató al extenderse al cerebro, pese a la operación radical y artesanal, para los tiempos que corrían, llevada a cabo por el mayor especialista de la época", afirmó Robins, profesor del Departamento de Farmacología de la Universidad de Ciudad del Cabo.
Wilde murió de meningoencefalitis, causada por una otitis crónica media arrastrada durante muchos años, según los dos científicos, que sugieren que esta enfermedad fue relativamente ignorada por los médicos durante el encarcelamiento del escritor en el Reino Unido, en 1896.
Es escritor fue operado en una habitación de un hotel de París en octubre de 1900.Se trató de una operación de mastoidectomía que acaba de ser introducida en Europa continental.
Un mes después de la operación, Wilde sufrió una recaída en la infección de oído que terminó por extenderse al cerebro y causarle la muerte de meningoencefalitis el 30 de noviembre del mismo año, según Robins y Sellars.
Los científicos resaltan en su trabajo que irónicamente, el padre de Wilde fue un pionero en la cirugía de oído durante el siglo XIX.
Como anécdota, los autores del trabajo revelan que el propio hijo de Wilde, Vyvyan Holland, tuvo que ser operado del oído por sufrir una infección de mastoides ocho semanas después de la muerte de su padre.