Al llegar la menopausia es cuando la mayoría de las mujeres empezamos a preocuparnos por el ejercicio, la ingestión de calcio y la osteoporosis; medidas tardías para algo que debimos prever años antes.
Según publicaciones hechas por la Dra. Edna Chué, el 50% de las mujeres mayores de 60 años de nuestro país, tiene una baja reserva de minerales en los huesos que las hará propensas a fracturas. Y es que el panameño promedio consume 323 gramos de calcio al día, cuando debería ingerir por lo menos 800 gramos; esto unido a su vida sedentaria y al sobrepeso son importantes factores de riesgo para hombres y mujeres, sí, ellos también pueden padecerla.
La osteoporosis es definida como una enfermedad esquelética sistémica caracterizada por una masa ósea baja y un deterioro de la microarquitectura del tejido óseo, con el consiguiente aumento de la fragilidad de los huesos y de su susceptibilidad a la fractura.
Durante una charla celebrada en el Centro de Especialidades Médicas San Fernando, con la cooperación de la casa farmacéutica Merk Sharp & Dome, personal de salud se reunió con pacientes para explicarles el padecimiento e informarle de los últimos tratamientos y su efectividad.
La terapia a base de estrógeno mejoran los lípidos y disminuye el riesgo de padecer enfermedades cardíacas y fracturas. Las contraindicaciones que manejan los médicos son que pueden causar cáncer de mama, aumento de peso y trombosis venosa profunda. Para evitar la predisposición al cáncer mamario debe suspenderse el uso del estrógeno cada 3 ó 4 años por un tiempo prudencial que se consultará con el especialista. Una vez se suspende el tratamiento con estrógeno se acelera nuevamente la pérdida de hueso.
Los endocrinólogos no recomiendan el estrógeno inyectable, ya que viene en dosis muy altas.
El MSRE o Receptores de Estrógeno y Moduladores Específicos, que contienen Raloxifeno, previenen las fracturas, pero pueden causar trombosis y aumentan el calor corporal.
La Calcitonina, que viene en forma de inhalador nasal, disminuye el riesgo de fracturas, actúa como analgésico del dolor óseo y aumenta la densidad de los huesos. Sin embargo, puede causar irritación nasal.
El Alendronato previene igualmente las fracturas y aumenta la densidad ósea. Son tabletas orales que irritan en el esófago, para evitar la iritación se recomienda tomarla en ayunas con un vaso de agua, luego hay que sentarse o caminar por 30 minutos para que no haya reflujo e irritación.
Para recuperar de un 10% a un 14% de la densidad ósea, el tratamiento combinado es lo ideal. Consiste en tomar calcio, dosis pequeñas de hormonas y Alendronato Sódico.
Hay muchos tipos de calcio, el mejor, en opinión de los expertos, es el Carbonato, que contiene un 40% de calcio. Las personas alérgicas deben leer con cuidado los envases, ya que hay productos que contienen calcio de concha de ostras.
El calcio debe tomarse solo, si se hace con los alimentos, tarda más en digerirse y causar reflujo que quema el esófago.
La densitometría ósea es un arma en el tratamiento de la osteoporosis, se realiza con un aparato de rayos x que hace un “barrido” de las partes del cuerpo que se quieren estudiar para medir la reserva de masa ósea o los minerales guardados por cm2, el avance del tratamiento y de la enfermedad.
La radiación de la densitometría ósea es mínima, equivale a una décima parte de la que se recibe en las radiografías comunes. Es un estudio inocuo, es decir que no hace daño; es tan inofensivo que él o la radiólogo no utiliza protección.
Generalmente se evalúan las áreas de mayor riesgo: la cadera a nivel del fémur y la columna. Al consultorio se va con ropa holgada o el paciente se pone una bata hospitalaria, se le toma el peso y las medidas.
La organización Mundial de la Salud estima que si no hacemos algo por llevar un estilo de vida saludable, para el año 2025 la osteoporosis será una epidemia incosteable que sobrepasará las cifras de cáncer de seno y útero.
¿Qué hacer? Nuestras defensas radican en ejercitarnos diariamente, alimentarnos balanceadamente, ingerir calcio y proteínas bajas en grasa, vegetales, frutas, agua; dejar el hábito del cigarrillo y limitar el consumo de alcohol.
El calcio se fija en nuestros huesos durante la adolescencia, época en que las dietas y el desorden alimenticio privan sobre la razón. Inculquemos en nuestros hijos e hijas buenos hábitos para que no tenga que curar un mal fácilmente previsible.