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Otra ‘sexsymbol’ dejó el mundo terrenal

Sara Montiel, una diva del cine y la canción española, falleció ayer, a los 85 años de edad, en su casa de Madrid tras un desvanecimiento. Será enterrada hoy en su natal.


REDACCION / PANAMA AMERICA

¿Vida de reina?

  • Su vida se fue alejando del cine hasta llegar a ser popular en la prensa rosa. Joyas, viajes, operaciones y excesos formaron parte de una vida recargada que ostentaba ‘glamour’ y que la acompañó hasta el final. En los últimos años tuvo problemas financieros, lo que la llevó a vender algunas tierras, por una de ellas pedía 3 millones.

Redacción ey!

Sara Montiel no solo fue la primera española en triunfar en Hollywood, sino un auténtico mito del cine y la canción gracias a su arrolladora personalidad y su innegable talento, que la hicieron triunfar en todo lo que hacía, mantenerse como un sexsymbol durante años y convertirse en un ícono gay en su última época.

 

Protagonista de medio centenar de películas (entre las que destacan: “La violetera”, “Veracruz y Yuma”) y de numerosos discos (con canciones como: “Fumando espero” y “Bésame mucho”), Montiel fue grande.

"Siempre ha parecido que tengo menos edad, por mi cutis y por unas piernas que valen un potosí", dijo en 1991 María Antonia Abad o Sara Montiel o Saritísima, diva del cine, la canción y ahora también musa de lo [B]kitsch[/B]que, hasta el último momento derrochó personalidad y capacidad.

 

Cuando hace ocho años el Ateneo de Madrid le rindió un homenaje como actriz, comentaba sus películas diciendo: "Todavía no necesitaba ponerme pómulos" o "los labios no se llevaban como morcillas".

Cumplió su promesa de tener genio y figura hasta la sepultura, porque, aunque explicó que hubo momentos en los que una voz le decía "Antonia, tienes que parar", ella seguía. También amenazó: "Si paro me aburro como una ostra. Y eso que he trabajado como una negra toda mi vida, desde los 13 años de dad".

 

En cuanto al amor, tuvo muchos. Esto le sirvió para resumir su biografía “Vivir es un placer”, que comenzó el 10 de marzo de 1928 en Campo de Criptana (Ciudad Real) y que le llevó a los brazos de Miguel Mihura, Anthony Mann o León Felipe.

Reconoció que en su entorno rural se hizo una promesa: "Me juré no tener ningún amo, ser pájaro libre y lo he cumplido".

 

Estaba siempre acompañada de sus plumas, lentejuelas y transparencias. Además, tenía inclinación por las pelucas, el maquillaje excesivo, sus abrigos y, por supuesto, su manicura.

Es importante destacar que cuando tuvo su primer éxito en el cine con “Locura de amor”, en los 40, salían de las salas diciendo "la buenísima es la mala", dijo.

Su escapatoria fue en México, donde se convirtió en la reina del melodrama. "Allí me hice Sara Montiel", reconocía.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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