La mirada de un solo hombre puede bastar para cambiar la mirada de los demás. Un día, un hombre joven, el Barón Philippe, mira de una forma nueva el vino que acaba de heredar.
De esta mirada nacerán tres nuevas ideas que van a cambiar que tenemos del vino.
Primera idea: inventa el embotellamiento en el "Cháteau".
Segunda idea: es el primero en tener la audacia de ensamblar varios vinos creando así la primera marca de Bordeaux, Mouton Cadet.
Tercera idea: revoluciona la etiqueta y recurre, para ilustrar las suyas, a los artistas más grandes de su tiempo.
A partir de estos momentos ya nada será como antes. Un ojo en la tradición, otro en la innovación, se trata de una nueva mirada sobre el vino, una mirada que une con virtuosismo elementos aparentemente muy distantes entre sí: las viñas centenarias y los métodos nuevos, las cubas de madera y el conjunto de cubas en acero, la sombría de las bodegas y la luminosidad de las instalaciones ultramodernas los hombres con ropa de trabajo azul, en las viñas y los de blanco en los laboratorios de controles, las herramientas de siempre y los instrumentos de hoy, el ciclo de la naturaleza y la cadena de embotellado, el tiempo que se toma y el tiempo que se gana, algunas hectáreas para producir y el mundo entero para vender, el conocer y el dar a conocer, la magia y la ciencia, el arte y la técnica.
Después de la mirada del Barón Philippe, hoy es la de la Baronesa Philippine. No son los mismos ojos, pero sigue siendo la misma forma de ver lo que los otrosaún no ven. Esta mirada distinta es el legado del padre a su hija y es también el legado del fundador a la sociedad que lleva su nombre: Barón Philippe de Rothschild, s.a.
Instalada en Pauillac, en Gironda, desde 1933, la Sociedad Barón Philippe de Rothschild está animada desde su origen por una ambición constante: hacer los mejores vinos del mundo, cada uno en su categoría. Como sus vinos de marca, entre los que se encuentra el célebre Mouton Cadet; o como los vinos de Cháteaux ideados por él, el ilustre Mouton Rothschild y sus brillantes segundos Cháteau d"Armailhac y Cháteau Clerc Milon. Estos dos campos de actividad unidos bajo una misma dirección forman como las dos ramas de una misma familia. Entre las claves de un éxito indiscutible, el arte del ensamblaje, un arte que la Sociedad domina hasta el grado más alto de virtuosismo.
Para los vinos de marca, ensamblaje de vinos seleccionados directamente en los establecimientos de los productores, luego criados y embotellados en el Centro Vinícola de Saint-Laurent-Médoc; para los Cháteaux, ensamblaje de uvas de diversas variedades de cepas procedentesde parcelas de cada terreno. Uniendo este conocimiento bordelés tradicional a medios humanos y materiales muy eficaces, Barón Philippe de Rothschild alcanza de esta forma un doble objetivo: proponer gamas de vinos perfectamente adaptadas a las expectativas de los diferentes mercados y transformar, con competencia y pasión, los dones de la naturaleza en objetos de arte y de placer.
CHATEAU MOUTON ROTHSCHILD
"Premier Cru Classé" en 1973, Cháteau Mouton Rothschild cuenta con 75 hectáreas de viñas de la región: Cabernet Sauvignon (80%), Cabernet Franc (10%), merlot (8%) y Petit Verdot (2%). Disfruta de condiciones naturales excepcionales, tanto por la calidad de los suelos como por la exposición y el grado de luz solar.
Es objeto de cuidados minuciosos que asocian el respeto de las tradiciones a las técnicas más modernas: vendimiadores y enólogos especialmente dedicados a la supervisión y a los cuidados de la viña, vendimias realizadas enteramente a mano, uvas cosechadas en cajas, vinificación en unas cubas de roble, una de las últimas del Médoc, maduración en barricas de roble nuevas.
LOS VINOS DE CHATEAUX
Aquel mismo año, a la edad de 20 años, el Barón Philippe, seducido por el encanto de la propiedad y de su entorno, decide hacer de ella la obra de su vida. Gracias a él, Mouton se convertirá en un lugar único, y su vino, en el mejor. Los 65 años de su reinado son el testimonio de su fuerte personalidad, de su espíritu de empresa y de su sentido de la innovación.
En 1924, se convierte en el indicador del "embotellado integral en el Cháteau", práctica inusitada hasta entonces y signo de una mayor responsabilidad del propietario.
En 1926 hace construir el célebre "Grand Chai" (Gran Bodega) (100 m de largo) cuya espectacular perspectiva sigue siendo una atracción fundamental de la visita de Mouton.
En 1945, para celebrar la liberación, el Barón Philippe tiene la idea poética y original de coronar la etiqueta de esta cosecha con un diseño apropiado. Es la "V" de la Victoria y el comienzo de la apasionante colección de obras originales creadad cada año por pintores célebres (Miró, Chagall, Braque, Picasso, Washol, Delvaux, Bacon, Balthus...). La Baronesa Philippine de Rothschild revelará al público esta colección extraordinaria en 1981 a través de una exposición itinerante. En 1962, André Malraux inaugura el Museo del Vino en el Arte, qu ereúne tres milenios de objetos preciosos dedicados a la viña y al vino. De esta forma, Mouton se convierte en un lugar turístico destacado, que atrae cada año a miles de visitantes. Ultimo reto del Barón Philippe: obtener la revisión de la clasificación de 1855 para que Mouton acceda oficialmente al rango de "Premier Cru Classé". Después de 20 años de combate contra la rutina y las posiciones preestablecidas, gana la causa en 1973. Desde entonces, Cháteau Mouton Rothschild figura en la élite de los "Premiers Crus" a la que, de hecho, pertenece desde hace mucho tiempo.
EL PETIT MOUTON DE MOUTON ROTHSCHILD
Fruto de una tierra excepcional, el Petit Mouton de Mouton Rothschild es el segundo vino de Cháteau Mouton Rothschild. Procedente de una selección de las viñas más jóvenes de este ilustre "Premier Cru", se cosecha, vinifica y embotella con los mismos cuidados minuciosos: Vendimia en cajas, fermentación en el legendario cocedero de roble de Mouton, crianza en barricas según los métodos tradicionales. En ete vino se encuentran así reunidos todos los elementos que configuran la elegancia y la riqueza de un "Grand Pauillac". El número de botellas producidas, que no excede algunos miles de cajas, así como la proporción de variedades de cepa utilizadas (Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc, Merlot), varían según las características de cada cosecha.