Los expertos coinciden en que la obesidad es la epidemia del siglo XXI, es una condición que conlleva enfermedades graves. El Dr. Nicolás Liakópulos, especialista en cirugía general, bariátrica y laparoscópica avanzada del Centro Médico San Fernando, resalta la diferencia entre el sobrepeso y la obesidad. El sobrepeso es el exceso de peso corporal, mientras que la obesidad es un grado de exceso mayor unido a un alto porcentaje de grasa corporal. "El peso ideal es algo subjetivo, científicamente hablando es mejor hablar de índice de masa corporal" agregó.
Según el Dr. Liakópulos, el obeso severo es refractario a perder peso y conservarse sin el peso perdido. Se sabe que más del 90% los pacientes que tienen índices de masa corporal de 35 o más que pierden peso, lo recuperan y hasta ganan más a la vuelta de tres años. De ellos el 75% lo ganan en el primer año. Por eso los institutos de salud de los Estados Unidos en 1991 decretaron que para los pacientes que están en esta categoría el método a elegir es la cirugía.
Hay dos métodos básicos para perder peso por medio de la cirugía, uno que es el restrictivo, que consiste en achicar el estómago y el otro es el absortivo, en el que se deriva segmentos del intestino al estómago para que no se asimilen bien los alimentos.
Entre los métodos restrictivos el más popular y efectivo, de acuerdo con el Dr. Liakópulos es la banda gástrica ajustable. La banga se implanta por laparoscopía, se ajusta con un sistema que con un piquete de una agujita intriduce o retira solución salina dentro de un sistema inflable para apretar o aflojar al abertura. Así los alimentos que están en el estómago pasen más lentamente al resto de la cavidad produciendo una sensación de saciedad por más tiempo. Es un método totalmente reversible. La banda está diseñada para permanecer de por vida en el organismo.
El "Bypass gástrico" a diferencia de la banda, afecta la fisiología del paciente al alterar el funcionamiento normal del intestino. Causa dificultad en la absorción del hierro, el calcio y otros oligoelementos y vitaminas, el grado de deficiencia va a depender de la longitud del asa que se excluye de la esfera de absorción. El paciente básicamente puede comer de todo, pero las carnes son más difíciles de digerir.
El balón intragástrico es otra opción. Se indica para dos tipos de pacientes, uno el obeso moderado que después de seguir un régimen dietético y todas las medidas conservadoras y medicamentosas a conciencias no ha podido mejorar su condición; y el otro es el paciente muy obeso que es candidato a un procedimiento mayor cómo la banda gástica o bypass, pero que por temor, voluntad o riesgos de salud usa el balón una o varias veces seguidas para perder cierta cantidad de peso y mejorar su riesgo ante la cirugía.
El balón es colocado por endoscopía. Bajo los efectos de la anestesia local, la persona traga el balón, que es guiado hacia el estómago, luego se infla con solución salina normal y estéril, a la que se añade un colorante de azúl de metileno, por si el balón comenzara a desinflarse el paciente orinaría verde, una señal para acudir al médico. El balón puede permanecer el estómago de cuatro a seis meses, porque después de este tiempo los ácidos estomacales pueden erosionar o dañar el material con el que está hecho el balón, pudiendo desinflarse y viajar por el intestino causando una obstrucción intestinal. Estos procedimientos son apoyados por todo un equipo de profesionales, desde nutricionistas hasta psicólogos para hacer de la pérdida de peso un proceso integral. Ya conoce de tres aliados más, usted decide a cual elegir.