A veces parece que los niños pequeños se tardan una eternidad para decirnos lo que tienen en mente.
Como adultos, sentimos la necesidad de apresurar a nuestros hijos, terminando sus oraciones y frases antes que ellos.
Intente resistir ese impulso. Si escuchamos pacientemente a nuestros hijos, les permitimos pensar a su propia velocidad y les hacemos saber que bien valen nuestro tiempo.
Algunos abuelos para involucrarse un poco en la educación de sus nietos visitan su escuela y hablan con sus profesores. Otros escuche la música que le gusta a su nieto. Miran sus programas favoritos de televisión. Algunos con la anuencia de sus nietos lo acompañan a comprar su ropa y a algunas actividades extracurriculares de su nieto. Cuando hable con ellos acerca de su estilo de vida, hágalo con una actitud de aprendizaje y no de crítica.
El respeto, la tolerancia, la comunicación, la responsabilidad entre otros son fundamentales en la vida de los niños y por consiguiente de los jóvenes.
Los jóvenes por su lado piden de esta sociedad una que no los juzgue y que los deje vivir a su manera".
Que no se promuevan los antivalores ni la inequidad. Que las oportunidades en todos los ámbitos sea igual para ambos, (hombres y nujeres), tanto en lo económico como en lo profesional.
Rolando Lay: Necesitamos el respeto y la tolerancia, y que nos escuchen para tener una convivencia armoniosa entre todos.
Hipólito Murillo: No existe mayor distracción para los jóvenes que el deporte, y eso esta bien, pero deberían realizarse actividades donde ellos se expresen y participen.
Arturo Illueca: Se deben crear infraestructuras deportivas y culturales para que los jóvenes tengan ambientes positivos en donde distraerse.