Según planteó, los padres de familia suelen quedarse de que la escuela no hace el trabajo y buscan culpables por doquier, pero, muchas veces ellos tampoco cumplen su parte en la formación individual, porque: "queremos los frutos, pero no estamos dispuestos a trabajar la viña".
La psicóloga dijo que ser buenos padres es el trabajo más duro y menos reconocido. "La gente se afana en lucir en sus oficinas los 200 doctorados y las 500 maestrías, pero por esos esfuerzos que se dan tras bastidores, que tienen como escenario el hogar -estar con tus hijos cuando viven sus grandes logros, cuando necesitan un consejo o una palabra afectiva oportuna que les haga sentirse queridos, quedarte menos tiempo en la oficina para poder estar con ellos y preguntarles ¿cómo te fue hoy?- usualmente no se otorgan títulos".
Durante el año 2000, la fiscalía encargada de atender esos delitos recibió mensualmente un aproximado de 39 casos, los que finalmente lograron sumar unos 468. Gutiérrez aclaró que esa cifra sólo incluye los que se denuncian, pues es un delito que causa un grave sentimiento de vergüenza y hay quienes prefieren no denunciarlo.
La violación va más allá de la relación directa con menores. Y es que en Chiriquí existen casos en los que una madre es obligada, inclusive por su propio ex compañero, a que mantenga relaciones sexuales con ellos, utilizando amenazas peligrosas contra sus familiares, lo cual es igualmente considerado un delito porque se está procediendo en contra de su voluntad.
Apuntó que esta clase de delitos se ha convertido en rutinario en el Ministerio Público, donde está clasificado como el quinto en incidencias, después de los que se relacionan con ilícitos contra el patrimonio, el orden familiar, la integridad, entre otros.
Distritos como Barú, Bugaba, Boquete, Dolega, David centro y un caso especial en el Oriente de la provincia, son los más afectados por este tipo de situaciones. La comarca Ngöbe Buglé es considerada como un elemento especial. Allá las menores de edad, una vez llegan a la pubertad, por lo que exige su cultura, son aptas para iniciar una relación sexual, inclusive con personas mayores.
Según Aldemaro Atencio, personero segundo del distrito de Barú, en el Código Penal el tema fue reformado, ya que la pena era bastante baja: tres años como mínimo y 10 años de prisión como máximo. De acuerdo con el código, son cuatro las formas de establecer sanciones en casos de violaciones carnales.
La primera es cuando se use violencia o intimidación en la víctima. Cuando la persona ofendida se hallare privada de razón o de sentido, o cuando por enfermedad física o mental o cualquier otra causa que no se pueda resistir.
Otro de los hechos que son investigados y que también puede sancionar el código es cuando la víctima se encuentra detenida. El último de los casos es con personas de uno u otro sexo que no hubiera cumplido los 14 años.
Como violación carnal se establece también ahora el coito con una menor de 14 años, aunque sea con aprobación de la joven. Por su parte, el director del Centro Penitenciario de David, Rodrigo Rodríguez, indicó que en el ámbito de las corregidurías, existe gran cantidad de casos que por no poder comprobárseles la implicación a los acusados, éstos son puestos en libertad.
Coincidió en que en la provincia de Chiriquí las estadísticas determinan que los casos vinculados a la violación de libertad sexual y afines, han aumentado registrándose de uno a dos por día, los que generalmente se presentan de mayores de edad en contra de menores, de hombres hacia mujeres y, en casos ocasionales, en personas del mismo sexo.
Lo cierto es que de una u otra forma lo recomendable es poner al descubierto a aquéllos que se atreven a atentar contra la integridad de una persona. Sólo así se impondrán sanciones realmente ejemplares.
En las investigaciones que adelanta al Ministerio Público en el área Oeste sobre violaciones, destacan los distritos de La Chorrera y Arraiján, cuyos casos más comunes son los que se conocen como "violación técnica", es decir, cuando un adulto sostiene relaciones sexuales con un menor o una menor de 14 años.
222Se han dado casos en que una persona es violada en distintas ocasiones. También hay víctimas del sexo masculino, tanto en Chiriquí como en el área Oeste.
Aunque el fiscal Sofanor Espinoza no especificó una cantidad exacta de violaciones, fue claro al señalar que en estos cuatro primeros meses del presente año podrían registrarse más de 25 casos, en ambos sexos.
De éstos se han reportado tres en que las víctimas son varones, generalmente niños. El resto, en su mayoría, son mujeres y jóvenes menores de 14 años, que a temprana edad empezaron a tener relaciones con adultos.
Son muchos los casos señalados en el sector Oeste en que los victimarios son tíos, padrastros, hermanos, primos e incluso padres y abuelos, sin embargo, a diferencia de lo registrado en la provincia de Chiriquí, el fiscal informó que el mayor porcentaje lo constituyen personas que no tienen ningún tipo de relación parental con la víctima.
De acuerdo con Espinoza, en muchos de estos casos ya se han dado condenas. Otros, que se han tramitado en el mes de abril, posiblemente estén culminando con una sentencia el mes de noviembre, dando tiempo a que se programe una audiencia preliminar, una ordinaria y el juez pueda dictar una sentencia del caso, si se encuentra culpable al sindicado.
Según el fiscal, existe una tendencia creciente en cuanto a los casos de violación, lo cual pudiera atribuirse a la poca educación o confianza que los jóvenes les tienen a los padres y el temor de éstos a hablar de temas de sexualidad.
Entre los casos más conocidos en el sector, se incluye el de un profesor de un colegio de La Chorrera, que ya fue remitido al Tribunal.
El docente fue acusado y el Ministerio Público solicitó su encausamiento criminal por el delito de estupro, ya que la joven hizo señalamientos directos contra el educador.
Asimismo, en el distrito de Chame, un profesor mantenía relaciones sexuales con una menor de 14 años, pero en este caso la propia afectada no quiso formular cargos, engrosando lo que se conoce como la "cifra oscura".
La directora regional de Educación en el área oeste, Miriam de Aguilar, exhortó a los niños y niñas a cuidarse, evitando ser enredados en una relación con mayores de edad y, sobre todo, mantener una buena comunicación con sus padres.
Por su parte, Luris Herrera, quien cuenta con 18 años al servicio de colegiales en La Chorrera, admitió tener conocimiento del caso de una violación donde el victimario, un conductor, está preso.
Basándose en sus años de experiencia, "Bellita", considera que gran parte de la responsabilidad en estos casos la tienen los padres de familia que se dejan manipular de los hijos, quienes escogen el busito que más les gusta, sin tomar precauciones sobre quién es el conductor.
Actualmente el Ministerio de Salud, al igual que otras instituciones como la Asociación para el Planeamiento de la Familia y el Ministerio de la Familia, ofrecen programas dirigidos a los adolescentes, donde se imparten conocimientos acerca de la sexualidad para evitar violaciones y embarazos no deseados, por la falta de experiencia.
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