El anuncio de su presencia en Barcelona había levantado una gran expectativa. Y la convocatoria no defraudó.
Gwyneth Paltrow enseñó la mejor de sus sonrisas y volvió a demostrar que es una de las grandes estrellas de Hollywood, capaz de derrochar simpatía con sus fanáticos, tanto en una noche de gala, como en un acto de promoción de un perfume, como en la Ciudad Condal, Barcelona.
Firmó unos 200 envases de la fragancia "Pure White Linen", de Estée Lauder.
Eligió un minivestido blanco, adornado con la parte delantera con grandes lentejuelas plateadas y acudió con su larga melena lisa suelta.