Luego del Sastre de Panamá, los productores del cine han encontrado en el país un punto estratégico favorable para sus filmaciones, por el clima, el ambiente, las edificaciones y la gente siempre dispuesta a colaborar. Esta premisa fue corroborada por la actriz de origen danés Connie Nielsen, quien estuvo en la ciudad recientemente junto a Samuel L. Jackson y John Travolta.
La visita de Connie pasó desapercibida para muchos, quizá porque no la reconocieron, pero ella es la misma que interpretó a Lucilla en Gladiator, junto a Russell Crowe. De acuerdo con una confiable fuente, Nielsen quedó encantada con las estructuras y el ambiente que se vive en la capital panameña, sobre todo, con el corregimiento de San Felipe, donde pasó la mayor parte del tiempo, específicamente en el Café de Nery, donde comía y compartía con el equipo de filmación durante sus ratos libres.
La fuente dijo a Estilo de Vida, que la actriz prometió regresar pronto a Panamá, fuera de trabajo, porque le gustaron las edificaciones y estructura colonial de la antigua ciudad, conocida hoy como "Casco Viejo", al punto que ha decidido comprarse una casa o un apartamento en el área.
La visita de Travolta, Samuel Jackson y Nielsen, no serán las únicas este año, ya que también están programados para visitarnos, otros dos destacados actores de Hollywood; el antiguo 007, Sean Connery y el pediatra que más suspiros a logrado por parte del público femenino en la serie E. R, George Clonney. Estilo de Vida se enteró de que el actor escocés Sean Connery estará en Panamá para el mes de septiembre, mientras que Clonney llegará en el mes de junio.
De acuerdo con el equipo de producción que estuvo en el país con Travolta, ya en el extranjero se conocen las ventajas de Panamá para las filmaciones. Una de ellas es que tiene la mejor iluminación natural que han encontrado y que las condiciones climáticas cambiantes permiten lograr especiales tomas, sin programar muchos efectos especiales. Además, las infraestructuras en cuanto a diseño y construcciones en la ciudad, permite recrear diferentes escenarios casi en la misma área, como por ejemplo, las lujosas casas y también suburbios del Casco Viejo.
Aunado a esto, Connie Nielsen dijo que la gente aquí se porta bastante bien, como si ya estuvieran acostumbrados a este tipo de visitas, porque no ha tenido la misma experiencia en otros lugares.
Especialmente diseñado para servir cordiales o los llamados "digestivos". Como tienen muy poca capacidad (3 onzas), la bebida no pierde su bouquet. También se utiliza normalmente para servir Jerez. Nunca debe llenarse completamente al servir este delicioso vino.
Se utiliza principalmente para los cócteles llamados "sour". Se trata de un vaso alargado que se utiliza con frecuencia en los Fizz. Tiene una capacidad que varía entre 5 y 6 onzas.
Es uno de los dos vasos más populares para servir el champagne. Su diseño alargado y estrecho permite mantener las burbujas durante más tiempo, evitando la pérdida rápida del gas de la champaña. Además, es preferible también por su línea, mucho más atractiva y elegante. Tiene una capacidad de 5 onzas.
Con un aspecto sólido, como para reflejar la fortaleza de un buen vino tinto, este vaso es apropiado también para los claretes. El borde es lo suficientemente ancho como para permitir que el vino pueda respirar sin mayores problemas. Tiene una capacidad de 6 onzas.