De las cinco Bienales Centroamericanas, Panamá ha ocupado el primer lugar en tres. Esto denota que la plástica panameña es atrayente para los seguidores de la pintura.
Pero antes de salir a mostrar las creaciones, cada dos años se realiza la Bienal, la última se hizo en el 2005 y participaron unas 5 mil personas. Este año tiene como temática "El Canal" y reúne a 13 artistas, tanto panameños como extranjeros, seleccionados por la curadora mexicana Magali Arriola.
Para el director de la Bienal de Panamá, Eduardo Aráujo, las bienales en muchos casos son aparatos creadores de discursos. Una exhibición no es solo una muestra de objetos, sino que es un planteamiento de una narrativa con un eje temático concreto, que se puede ilustrar con objetos o con textos, audiovisuales.
Cada bienal tiene su razón de ser, y cada una tiene su tradición, por ejemplo, la de Venecia que tiene 100 años, la de Sao Paulo, que tiene 50 y hay otras que son jóvenes, como la de Panamá, estas últimas no tienen el peso de la historia. Esto le da libertad para evolucionar en cada evento.
Una bienal está desvinculada del mercado del arte. Es decir, que no está para apoyar un tipo de obra que se vende en el mercado, porque para eso están las galerías, sino que apoya un tipo de arte no vinculado con el arte como negocio.
En esta edición la Bienal de Panamá se abre a los artistas internacionales. La curadora mexicana Magali Arriola revisó los 60 portafolios (en su mayoría artistas jóvenes porque los ya consagrados no se presentan por muchas razones).
También realizó visitas a estudios. Ella recomendó que haya un tema e invitados de afuera.