La alocada onda de la música electrónica está invadiendo la ciudad, en un ritmo contagiante, al que
día a día se suman más adeptos.
En ese sentido, el pasado fin de semana estuvo en nuestro país el señor Juan Pablo Ricón,
representante de Discos CNR, empresa colombiana, que a través de O.M. Productions, aquí en
Panamá, distribuye la producción "Trance Factory Traxx2".
De acuerdo a Ricón, en Colombia el disco compacto ha enloquecido al público al punto de que se
han vendido más de 180 mil unidades.
Se trata de una recopilación de temas discotequeros, interpretados por grupos europeos y que son
capaces de encender cualquier rumba. En la portada del disco no se busca dar realce a ningún artista
en especial, sino que han creado una cómica imagen de un muñequito al que tienen como mascota y
que pretenden bautizar muy pronto.
El disco es un éxito no sólo en Colombia, sino también en Venezuela, Ecuador, Chile y Argentina.
En Panamá, también está haciendo lo suyo, tiene sólo un mes en el mercado y se vende como "pan
caliente".
Sin embargo, su llegada formal se dio hace sólo unos días. El pasado viernes 28 de mayo, cuando
dos populares DJs, Sergio Mix y DJ Edwards, de Wao y Fabulosa Estéreo, se unieron para rendir
tributo a uno de los grupos más representativos de esta onda electrónica que causa furor: "Prodigy".
El momento fue propicio, para que se uniera O.M. Productions y se formara el rumbón, con la
presentación formal del disco compacto "Trance Factory Traxx2", que fue mezclado en vivo por
ambos DJs, provocando la euforia de los presentes.
El emocionante momento se vivió antes del tributo a "Prodigy" y se lo gozaron los asistentes a la
fiesta en Congo. Chicos y chicas de todas las edades disfrutaron de la pegajosa música, con atuendos
extravagantes, con exóticos peinados, muchos moñitos, muchos ganchitos de todos los colores,
algunos con ropa de cuero, otros con plástico, las cabelleras lucían bien, rojas, celestes, anaranjadas,
violetas o rubias, los aretes en el cuerpo se exhibían por doquier, ajustaban bien tanto en orejas,
como en la lengua de algún fanático enardecido, el ombligo de alguna chica o en la pestaña de los
más liberales. Esa es la onda del momento. Todos bailaban a su propio estilo, se movían, brincaban,
se agachaban, giraban la cabeza a la par de los pies y cada pirueta era mejor que la otra.
Es que según el propio Ricón, no hay una forma específica de bailar este tipo de música. "Te
mueves de acuerdo a como la sientes, poco a poco te vas involucrando, te cautiva y te domina".
Según los entendidos, se trata de un "tecno" mucho más comercial, muy rico de bailar.
Curiosamente, los que más compran el producto (disco), son los niños, aunque lo disfrutan igual
personas entre los 10 y los 45 años de edad.
El disco contiene 13 temas, entre los cuales hay uno en español, interpretado por un grupo alemán
llamado "666", denominado "Amokk", pero quizás el que más ha impactado es "Stop ¡And go! De
Mal & Susy, conocido popularmente como el tema del "latigazo".
Al parecer la música es "trance", porque invita al relajamiento, a liberar el estrés. Y es que en el
álbum se han unido los temas más exitosos de la música trance de Europa. Si quieren un tema
progresivo que prenda la rumba, escuchen "I Need A Man", que contiene teclados y ritmos
progresivos que han hecho que se consolide como un éxito en las discotecas. Además hay cortes
como "I Can’t Hear You de Caater", perfecto para la mitad de la noche, cuando el ritmo empieza a
subir.
Sin duda se trata de un disco para fiestas, pero también ideal para hacer aeróbicos o simplemente
decirle adiós al estrés.
La locura ha invadido el mercado y no sólo se promociona el disco compacto, sino afiches,
camisetas y tatuajes de "Trance Factory".