Desde el viernes, Isabel Pantoja forma parte de la población carcelaria. Un total de 150 presas cumplen su condena en el centro penitenciario menos conflictivo y nada masificado de España.
La Pantoja ya pasó su primera noche en prisión, acompañada de una presa de confianza, quien será la encargada de guiar a la artista en sus primeros días hasta que se acostumbre a las normas y horarios.

La tonadillera se levanta desde a las 8:00 a.m. (desayuna) y almuerza a la 1:00 p.m. con el resto de las reclusas. Tiene una celda con baño privado, pero ducha común.
De los dos años de cárcel a los que ha sido condenada, Pantoja permanecerá privada de libertad solo siete meses. La autora de Era mi vida él tendrá derecho a realizar hasta un máximo de 10 llamadas a la semana de 5 minutos de duración.

Allí son vigiladas por casi un centenar de funcionarias y de personal especializado con el que tendrá que tratar durante los próximos meses.
Los horarios a los que deberá adaptarse a partir de ahora son los siguientes: a las 8:00 a.m. son despertadas y disponen de media hora para su aseo personal antes del desayuno. Hasta las 7:00 p.m. pueden disfrutar de las instalaciones deportivas o de la biblioteca del centro.