Variedades

Papás en otra generación

Ser padre a los 40, 50 ó 90 años era más conocido en artistas y actores, sin embargo, esta es una realidad en todas las sociedades.


POR las condiciones biológicas de cada individuo es recomendable tener los hijos a edades tempranas.
Este pensamiento se ha pasado de generación en generación, pero qué ocurre cuando después de años o décadas llega un nuevo integrante a la familia. En este caso, hay que retomar las lecciones aprendidas.
Claudio de Castro es un gerente que ya tenía sus dos primeros hijos en la universidad y el menor en el colegio, cuando a sus cuarenta y siete años tuvo que retomar el "oficio a tiempo completo de la paternidad".
Para de Castro, el tiempo pasa muy rápido. Y cuando recibió la noticia que sería padre por cuarta vez, su vida cambió y la de su familia. "Ahora estamos redescubriendo el mundo. Una piedra, una hormiga, la luna, una hoja, una semilla".
El gerente espera que el pequeño Luis Felipe le haga las mismas observaciones que los hijos anteriores cuando eran pequeños. Uno de ellos le preguntó: "Papá, cuando yo sea grande, también voy a ser calvo como tú". Papá no es calvo, le respondió, lo que pasa es que mamá me corta el pelo muy bajito. "¡Ahhh!", suspiró aliviado el niño.
Hay objeciones. En un principio, comenta Claudio, "algunos no comprendieron. Por la edad que teníamos, podría haber un riesgo; confiaré en Dios. Recuerdo que le comenté al doctor: mi hijo nacerá sano. No tengo la menor duda de ello", dijo.
Israel Barría tiene 43 años y carga en sus brazos a una bebé de ojitos vivarachos de solamente meses. Antes del nacimiento de la pequeña Jazmín, como se llama, las atenciones de los Barría eran para Massiel, de 14 años, hija única hasta ese entonces.
Lo que resistió el tiempo de los primeros años de Massiel, lo fueron obsequiando a personas más necesitadas. También tuvieron que hacer cambios en la construcción; el cuarto de huéspedes fue remodelado para la habitación de la nueva integrante.
En la casa de los Barría solamente tuvieron un pequeño susto. La niña vino al mundo antes de los nueve meses. Durante una semana la esposa estuvo internada por problemas de presión alta, pero a los días todo estaba controlado.
Para la sicóloga Adriana de Sandoval, el tener hijos en los individuos no es un asunto de años, sino de madurez biosicosocial (biológicamente, sicológicamente y socialmente), aunque ella señala que sí influye negativamente que padres en edades tan avanzadas vuelvan a ser padres.
La profesora de Sandoval señala que cuando un padre se enfrenta a esto, tiene por necesidad que hacer ajustes. La sicóloga considera que un padre mayor no tiene la misma capacidad física y las condiciones para llevar a cabo el rol de papá. "Más bien a esa edad se está preparado para ser abuelo", agrega.
Además, hay un cambio en la conducta de estos padres de edades avanzadas. Él empieza a envejecer y sus condiciones físicas no son las necesarias para poder realizar cosas importantes para el niño como jugar, ir al parque, acompañarlo a la escuela, entre otras.
En el caso del niño, puede experimentar vergüenza ante sus amigos.
En tanto que el padre intenta compensar estas faltas con cosas materiales, señala la profesora.
En cuanto a la relación de estos niños con los hermanos, que en ocasiones ya están en la universidad o en edades de formar familia, de Sandoval comparte que tienden a ser relaciones no adecuadas, puesto que no se tienen las mismas motivaciones.
Agregó que la capacidad física no es suficiente para corregir al niño y por ende, tienden a ser más tolerantes, flexibles y protectores.
  • Tener hijos a edades avanzadas producía enfermedades en los niños como autismo, enanismo y esquizofrenia.

  • Los hijos de estos padres no han sufrido ninguna de estas enfermedades.


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280386
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América