La sana alimentación en los lactantes es sinónimo de buena salud. Las papillas de frutas son especialmente importantes en la comida del bebé, y es necesario ir variándolas porque de esta forma se acostumbran a diferentes sabores y texturas.
Se empezará a partir de los seis meses con una papilla de frutas por su aporte vitamínico, nunca sustituyendo una toma de leche, sino complementándola. Se deben emplear frutas variadas como manzana, pera, plátano, para educar el gusto, y es preferible evitar las más alergénicas como la fresa y el melocotón.
Según la especialista en Pediatría en el Hospital del Niño, la Dra. Malitsin Naar, las mismas deberán introducirse después de que se consiga la aceptación de los cereales, aunque puede hacerse al revés, primero la fruta y después los cereales. Las mismas no deben endulzarse con azúcar y no se incorporarán galletas hasta después de los siete meses por su alto contenido de gluten.
“Te puedo decir que la pera y el plátano son una buena fuente de fibra, por lo que resultan perfectos cuando el bebé se encuentra un poco estreñido. Esta es una buena opción de papilla y, como ya te dije, evita el estreñimiento, un problema que aqueja a muchos lactantes”, detalló.
La pediatra también dijo que la compota de manzana es el estándar de los alimentos infantiles. “Las madres debemos de amarla. Tiene un precio accesible y es complementaria a otras frutas”, expresó.
Preparación dela papilla
- Lavar previamente las piezas de fruta antes de pelarlas. Una vez lavadas, sacarles el corazón. Pasarlas por la batidora, y en seguida, administrarle la papilla al bebé para no perder los aportes vitamínicos que esta contiene.