Que se dejen de inventos los que dicen que el artista vive del aplauso.
"Nada más falso. Si fuese así, entonces apláudanles, no les paguen. El artista vive de lo que cobra por entretener al público". Ni más ni menos.
El asunto es que mientras los de afuera cobran en grande a los del patio (a la mayoría) les toca la surrapa.
Por otro lado, ciertos grupos nacionales tocan tamborito ¿por qué a nosotros nos da vergüenza tocar lo nuestro, hacer las cosas que debemos hacer para proyectarnos? Y aún así decimos que somos nacionalistas.
De lo anterior y otros asuntos domésticos relacionados con la realidad del músico en Panamá nos habló Cristóbal "Toby" Muñoz, secretario del Sindicato de los trabajadores de la música, artistas y similares de Panamá.
Hoy, que se celebra el Día del Músico, él hace un llamado a la unidad. A procurar promover aquello que es lo que nos distingue: el tamborito. Como el tango al argentino, la cueca al chileno y el joropo al venezolano.
La industria del turismo está creciendo y tenemos que afrontar con seriedad el reto de entretener al turista, planteó y recalcó que es importante que se tome nota de que el turista no quiere salsa, ni merengue ni rock inglés. Quiere escuchar a los grupos panameños que toquen música de este país llamado Panamá. Que se toque el tambor de la alegría.
También son bienvenidos el calypso y la música de las culturas indígenas locales.
El Sindicato de los trabajadores de la música, artistas y similares de Panamá tiene 1, 600 miembros.
"Toby" Muñoz explica que el sindicato está tratando de re-educar al artista nacional. La forma en que debe pensar y actuar. Lo que se busca es un cambio integral. Un mejoramiento académico, moral y humanístico.
Ahora bien, el artista y músico que no se deja representar por el sindicato al final del camino a veces ríe y otras llora. En unas ocasiones le "sale el tiro por la culata". Es decir, no queda conforme y el Sindicato queda como si no hiciera nada en su favor. O sea, "de todas maneras la calavera es ñata" o "palo porque bogas y palo porque no bogas".
Insiste en que si bien los músicos han de pelear lo suyo, ellos tienen que buscar apoyo en sus gremios, han de dejar el celo a un lado. Y el juega vivo. Y la doble moral. Porque negocian una cosa con el sindicato y otra con el promotor y crean conflictos y dudas.
Él puso como ejemplo típico de esa anomalía lo que sucedió con la Junta de Carnaval de 2005.
De lo dicho por nuestro interlocutor se desprende que adulterar precios, dárselo de vivo, no suele pagar con buena moneda. Pero, como "nadie aprende por pellejo ajeno", mientras el músico, el artista panameño no esté dispuesto a hacer los cambios que sea menester seguirá pasando que el otro, sea o no mejor que tú, cobrará, se llevará la cabeza del lechón y tú tendrás que conformarte con la puntita de la cola.
Irresponsable, tedioso y vergonzoso es todo esto que sucede entre gente que está para ayudarse, para mantenerse unida, porque somos coterráneos, comentó Muñoz, quien, una vez más insta a luchar unidos por mejores días para todos los músicos del país. Recordando siempre que la palabra entretener, es clara y robusta en lo que significa y que los turistas que vienen aquí quieren escuchar nuestro baile típico sin adulteramientos.
Santa Cecilia es muy conocida hoy día por ser la patrona de los músicos. Sus "actas" cuentan que, el día de su matrimonio, mientraslos músicos tocaban, Cecilia cantaba a Dios en su corazón. A finales de la Edad Media, se comenzó a representar a la santa tocando el órgano y cantando.
La razón original del culto de Santa Cecilia fue que estaba sepultada en un sitio de honor por haber fundado una iglesia, el "titulus Caeciliae". Por lo demás, no sabemos exactamente cuándo vivió, ya que los especialistas sitúan su martirio entre el año 177 (de Rossi) y la mitad del siglo IV (Kellner).
Para el turista, Tamborito
Tenemos que vender una imagen real de lo que es la música panameña y así afianzaremos el nacionalismo, a la vez que llenamos las expectativas de los turistas.