Esto de que “los hombres las prefieren rubias” no se cumplió en el caso de Elle Woods (magistralmente interpretada por la actriz Isabeau Méndez), en el musical “Legalmente rubia”.
El viernes pasado, la noche del estreno, la sala estaba repleta de un público cuyas expectativas fueron satisfechas pues todos los elementos-elenco, escenografía, coreografías, vestuario- se conjugaron para que esta puesta en escena, que apoya la labor de la Casita de Mausi, fuera un impresionante espectáculo artístico de calidad de primer mundo.

Elle parecía tener una burbuja en la cabeza y el perder el amor de Warner fue como un baño de agua fría a su ego, acostumbrada como estaba a que el mozalbete estuviese siempre rendido a sus pies, tanto por que la considerase bella como por las dotes artísticas y liderazgo de que hacía gala.
El cambio repentino en los sentimientos e intereses del apuesto joven hacia ella hicieron trizas su mundo, donde figurar, las actividades de la farándula y lo frívolo era lo que prevalecía.

Sin embargo, como por amor se es capaz de mover montañas, empacó y después de haber estado por años en UCLA, decidió que Warner bien valía que ella se sacrificara, renunciara a todo lo que tanto le gustaba e intentara ir a Harvard, su famosísima Escuela de leyes, lo cual era como intentar capturar a la cierva de Cerinia o realizar cualquier otra de las doce tareas de Hércules.