La vida se detiene en ese instante donde agacharse es como sumergirse en un submarino y levantarse, como escalar el Himalaya.
Se estima que en los países industrializados, el 30% de la población sufre dolor crónico de espalda. Mientras que 8 de cada 10 personas padecen de tirones en algún momento.
Por eso, es importante realizar actividad física periódicamente y asistida por un profesional que controle los movimientos para fortalecer los músculos que ayudarán a mantener una postura adecuada.
Más allá de las malas posturas y las enfermedades que producen el dolor de espalda –como la osteoporosis- hay otras causas como: levantar objetos incorrectamente, los esfuerzos físicos repetidos e intensos, las caídas, la mala posición para dormir, utilizar una almohada inadecuada en el tiempo de descanso, sentarse en la misma posición por mucho tiempo, sostener el auricular del teléfono con el hombro y practicar deportes sin calentamiento previo.
¿Qué hacer? Usar un banquito para buscar el objeto que está arriba del clóset (y no estirarse como una jirafa), llevar el carrito del supermercado hasta el carro, flexionar las rodillas al recoger un papel del piso, colocar una almohada debajo de las rodillas al dormir y mantener fuertes los músculos del abdomen.