La razón es simple para el sociólogo Julio Polo, estamos viviendo en una sociedad donde lo que se pone a la moda siempre tiene alguna característica retro, con "adecuaciones contemporáneas".
Según un sondeo que Panamá América realizó en el pasado evento, Cultura Sobre Ruedas, en el gimnasio Yuyín Luzcando de Betania, este tipo de calzados es más cómodo para los jóvenes, tanto para uso diario (ir al "mall", cine, la "u", para "parquear" o simplemente para caminar), como también para practicar su deporte favorito.
También, con la vida actual tan ajetreada, en algunas ocasiones no hay tiempo, ni para amarrarse los cordones. Con este calzado sólo debe deslizar su pie dentro de él y queda completamente ajustado. De allí proviene su nombre, Slip On, cuya traducción al español es "deslizar sobre".
Lo mejor de todo es que su diseño es tan neutral, que la mayoría de los modelos pueden ser utlizados indistintamente, tanto por hombres como por mujeres.
Como anécdota, vale la pena destacar que en 1982 este tipo de zapatillas logró llamar la atención internacional, gracias a que Sean Penn lleva unas Vans Slip Ons en la película "Aquel excitante curso", de Amy Heckerling.
Además de Vans, en el mercado panameño existen otras marcas que distribuyen este tipo de zapatillas como Circa, Airwalk, Hurley, Gravis y Dc Shoes.
Según Edgard Chang, Gerente de Mercadeo de Flow para Panamá, este tipo de zapatillas se vende muy bien, "casi como pan caliente". "En la quincena pasada se vendieron un aproximado de 150 en todas la tiendas Flow", señala Chang. Este tipo de calzado lo puede encontrar en el mercado en un rango de 40 a 55 dólares, dependiendo de la marca y el estilo. Tomando en cuenta que existen las imitaciones, pero no son de buena calidad.
Haciendo algunas consultas entre los buhoneros, indicaron que las pueden vender hasta en cuatro dólares, pero reconocen que les durarán un mes aproximadamente.