Practicar la solidaridad también tiene sus ventajas para la salud.
Expertos en salud mental han investigado el tema y encontraron beneficios en la reducción del estrés, el estado de ánimo, la autoestima y la felicidad de las personas que participan.

Según el artículo "Voluntariado y Tercera edad", publicado en la revista Anales de Psicología, la mayor parte de los estudios en adultos mayores muestran que existe una clara asociación entre la participación en voluntariados y mejores resultados en salud física, mental y longevidad. Uno de los factores que podrían explicar estos resultados argumenta que estas actividades contribuyen a mantener a las personas integradas socialmente.
Otra cuestión por considerar es que la práctica del voluntariado puede permitir mejorar la salud mental de los mayores.

La Fundación para la Salud Mental, una organización británica, enumera una serie de beneficios: Genera un sentido de pertenencia a un grupo, conduce a un estilo de vida más activo, disminuye los sentimientos negativos, se asocia con mayor longevidad, mejora la autoestima y la autoconfianza en las habilidades propias, mejora el optimismo y la sensación de felicidad, ayuda a tomar otra perspectiva.