SI DEBE conducir al alba, acuéstese a su hora acostumbrada y tome, al levantarse, un desayuno copioso, precedido de un zumo de limón. Al hacer más fluida la sangre, el limón revigorizará sus reflejos. Si prefiere conducir de noche, cene ligeramente antes de ponerse en camino y tome un gran vaso de de jugo de zanahorias, que mejorará su visión nocturna.
Semanalmente, ayude a su organismo a limpiarse de impurezas. Haga lo siguiente:
Al despertar: Una taza de agua bien caliente con jugo de limón
Desayuno: Media hora más tarde, fruta fresca.
Comida: Una taza de caldo vegetal, unas pocas espinacas hervidas y unos dátiles o higos secos.
Merienda: Yogur
Cena: Caldo vegetal y fruta.
Antes de acostarse: tome una cucharada de sal de magnesia con un poco de agua.