Si desea consejos prácticos para tu carro en este artículo podrás encontrar algunas recomendaciones las cuáles ignorabas.
Algunas personas tienen por costumbre dar una acelerada al motor, en vacío, para inmediatamente detenerlo. Siempre se dijo lo inconveniente de esta costumbre ya que al acelerar, se introduce en el cilindro una cantidad de combustible el cual, al detener el motor no se quema y pasa al carter contaminando el aceite y "lavando" las paredes de los cilindros, quedando sin lubricar para la próxima puesta en marcha con el consiguiente desgaste para los mismos, aros y pistones. Además, el combustible sin quemar que sale por el tubo de escape daña el catalizador.
En efecto, al acelerar el motor, las turbinas también se aceleran llegando a la rotación de trabajo: ¡entre 120.000 y 150.000 vueltas por minuto!.
Teniendo en cuenta que el eje es lubricado con aceite a presión proveniente del motor, si éste se detiene, la presión desaparece en el eje, el cual continúa girando, por inercia, durante alrededor de un minuto ¡sin presión de aceite!. La experiencia dice que la vida útil del turbo disminuye a un 10%.
La escobilla del limpiaparabrisas es uno de los elementos más mirados del automóvil y también uno de los que menos atención recibe.
Si se observan con detenimiento, la goma con que están hechos, es un prodigio de diseño.
Pero no debe olvidarse que recibe los rayos solares (enemigo natural de la goma), y está sujeta a la abrasión y los agentes químicos del medio ambiente.
Por lo tanto, cuando deja de barrer perfectamente debe ser sustituida, lo que seguramente ocurrirá al año de uso (cosa que nadie hace arriesgándose a un accidente por muy poco dinero).
También hay que recordar llenar el depósito del líquido lavaparabrisas, lo que no debe hacerse con agua corriente solamente, sino agregarle un aditivo (existe en el mercado) que evita que el sarro tape los pequeños orificios y diluye la grasitud de los insectos o de la gasolina mal quemada cuando se circula atrás de un vehículo con motor diesel en malas condiciones.
Actualmente los automóviles vienen equipados con limpiaparabrisas de varias velocidades y secuencias, incluso varían con la velocidad del vehículo y la intensidad de la lluvia.
Pero ¿que hacer si el limpiaparabrisas no funciona? La solución no tiene nada de tecnológica: conseguir una papa, cortarla a la mitad y pasarla por el cristal. El almidón de la papa no permitirá que las gotas se acumulen. Al hacer que corran, la visión mejora considerablemente.
No todos los usuarios cargan el tanque al tope cuando se detienen en una estación de servicio. En algunos casos el tema pasa por lo económico (la mayoría), en otros es cuestión de costumbre. Para cualquiera de los casos existen dos formas de cargar el tanque de combustible parcialmente: cuando se encuentra por la mitad o cuando está casi vacío.
Es fácil deducir que nada cambia para el bolsillo y menos si es un hábito, el hacerlo de cualquiera de las formas, sin embargo no es aconsejable mantener el tanque casi vacío ya que la suciedad del tanque, y en algunos casos el agua (que siempre se depositan en la parte más baja del depósito), es chupada por el pescador de la cañería, enviando estos productos no deseables a los filtros, y en el peor de los casos al carburador, los inyectores y, en los diesel, al equipo de inyección.