La flacidez del rostro no solo viene por los años, ya que las oscilaciones del peso corporal, como un descenso demasiado rápido o la disminución de un sobrepeso, pueden provocar la pérdida de la elasticidad.
Para combatir la flacidez se recomienda hacer una mascarilla de yogur y avena, luego enjuagar con agua fría, será lo ideal. Después, elaborar una infusión de té verde y dejar enfriar, empape una bolita de algodón con el té y usarlo como tónico.
Además, aplicar de manera circular desde la barbilla hasta el lóbulo de la oreja, siguiendo hacia la nariz y finalizando en las sienes, unas gotas de aceite de rosa.
Un ejercicio factible para este problema es situar el puño debajo del mentón y abrir la boca mientras se hace fuerza con la mano, como si se quisiera impedirlo, aguantar 5 segundos y repetir 5 veces.